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miércoles, 13 de abril de 2011
martes, 2 de noviembre de 2010
HASTA OTRA....
“Sabes
que es tiempo
de dudas.
El Aute quiere bailar
"slow with you tonight".
Pero lo siento (no te debe conocer).
Tendrá que hacer de tripas
corazón.”
“…otra vez me sumerjo
en el pozo de lo absurdo,
¿será ésa la razón
por la que reviento?”
“Hoy que reviento con el telediario,
que matan la libertad
el amor, las palabras,
que el silencio y la soledad comparten cama...”
“...Qué importa que hayan asesinado
las ideologías
Si la mía se derrumba
sobre las aceras de gente sana
y se deja aplastar, enferma
por las pisadas de la simpleza.”
“...Se hace duro para un adicto a ilusiones
pasar dos días
sin su dosis de esperanza.”
“...Son ya muchos años.
muchas luces
que se apagan y se encienden.
Muchas noches y muchos trenes.
Quizás debería estar
ya acostumbrado
a tanta soledad.”
“...Perdí la conciencia
al borde del pozo de los deseos
creyendo que era el abismo.
El mundo se derrumbaba, pero tú sonreías”.
(EXTRACTOS DE MIS POEMAS, DE "SOLEDADES COMPARTIDAS")
María, mi alter ego literario, escribió en su diario prohibido “creo que lo mejor será dejar de una vez por todas esta maldita farsa. Voy a quemar el diario. No volveré a escribir jamás”. Mas tarde, a los cuatro meses, el “jamás” se deshizo como polvo de estrellas, y el viento lo esparció por el cielo de las palabras perdidas. Se encontró con “Nunca”, y más tarde con “Siempre”; después, se fugó por el horizonte amarillo. El mismo que veía desde la ventana de los deseos hace muchos años. El horizonte que atisbaba con cierta melancolía, entre las cuatro paredes, que me vieron romper a escribir mis sueños e ilusiones, con la atenta mirada del Ché y de Zapata, y la complicidad de todas aquellas inolvidables láminas de dibujo.
Hoy, como entonces, por motivos introspectivos, y que a más de uno le dejarían exactamente igual (indolente e insensible), me veo otra vez en la misma diatriba. No voy a vomitar lo que en mi interior me hace decidir abandonar este blog, no sé (visto lo visto con María) si definitivamente. El caso es, que tal y como he hecho durante casi treinta años, seguiré escribiéndome en soledad, y no en soledades. Mi estado de ánimo, me arrastra a sincerarme conmigo mismo, y con nadie más. Seguiré los consejos de Rilke y me deslizaré por los entresijos de mi interior, entre esos recovecos por los que es mejor viajar sin compañía.
No me gustan muchas cosas de este mundo. Odio a la mayor parte de las personas, sobre todo las propensas a ir en manadas o rebaños. No corren buenos tiempos para el rockandroll, que diría el otro, pero es lo único que entiendo, lo que siento, y por lo tanto, lo que seguiré haciendo y viviendo, aunque sea a solas. Nunca ha sido mi estilo compartir las heces existenciales, pero quería echar la persiana explicando mis razones, sin ahondar demasiado, porque no lo considero preciso.
Estaré un tiempo (no sé cuanto) reflexionando en silencio, escribiendo para mí, y probablemente quemándolo una vez consumido, como otras tantas veces.
Mientras Andrés pone en “off” a Carlos, y hasta que éste aflore de nuevo (es difícil que pierda mi dosis de esperanza), sí quiero dar mi agradecimiento a TODOS/AS los/as que me habéis leído, y sobre todo a quienes me hayan sentido. A Pepe, por su amistad y colaboración, a Johny (él sabe quien es) por su sincero y sentido seguimiento, y a mi madre, porque no es que sea la mejor madre del mundo, si no que simplemente, es la mejor, a secas. Y especialmente a Maribel. Tú tienes sólo una culpa. La de TODO lo bueno que me ha pasado en la vida, incluyendo las ganas de amar, de vivir, y de escribir y dedicarte todo lo que me sale del alma.
Muchas gracias… y hasta otra (con música de Xoel, “Adiós, corazón”).
Pd: Una vez releído mi perfil del blog, creo que se entiende mejor esta despedida… Resulta hasta gracioso, si no fuera porque encierra la bienvenida y la despedida en un mismo círculo...
que es tiempo
de dudas.
El Aute quiere bailar
"slow with you tonight".
Pero lo siento (no te debe conocer).
Tendrá que hacer de tripas
corazón.”
“…otra vez me sumerjo
en el pozo de lo absurdo,
¿será ésa la razón
por la que reviento?”
“Hoy que reviento con el telediario,
que matan la libertad
el amor, las palabras,
que el silencio y la soledad comparten cama...”
“...Qué importa que hayan asesinado
las ideologías
Si la mía se derrumba
sobre las aceras de gente sana
y se deja aplastar, enferma
por las pisadas de la simpleza.”
“...Se hace duro para un adicto a ilusiones
pasar dos días
sin su dosis de esperanza.”
“...Son ya muchos años.
muchas luces
que se apagan y se encienden.
Muchas noches y muchos trenes.
Quizás debería estar
ya acostumbrado
a tanta soledad.”
“...Perdí la conciencia
al borde del pozo de los deseos
creyendo que era el abismo.
El mundo se derrumbaba, pero tú sonreías”.
(EXTRACTOS DE MIS POEMAS, DE "SOLEDADES COMPARTIDAS")
María, mi alter ego literario, escribió en su diario prohibido “creo que lo mejor será dejar de una vez por todas esta maldita farsa. Voy a quemar el diario. No volveré a escribir jamás”. Mas tarde, a los cuatro meses, el “jamás” se deshizo como polvo de estrellas, y el viento lo esparció por el cielo de las palabras perdidas. Se encontró con “Nunca”, y más tarde con “Siempre”; después, se fugó por el horizonte amarillo. El mismo que veía desde la ventana de los deseos hace muchos años. El horizonte que atisbaba con cierta melancolía, entre las cuatro paredes, que me vieron romper a escribir mis sueños e ilusiones, con la atenta mirada del Ché y de Zapata, y la complicidad de todas aquellas inolvidables láminas de dibujo.
Hoy, como entonces, por motivos introspectivos, y que a más de uno le dejarían exactamente igual (indolente e insensible), me veo otra vez en la misma diatriba. No voy a vomitar lo que en mi interior me hace decidir abandonar este blog, no sé (visto lo visto con María) si definitivamente. El caso es, que tal y como he hecho durante casi treinta años, seguiré escribiéndome en soledad, y no en soledades. Mi estado de ánimo, me arrastra a sincerarme conmigo mismo, y con nadie más. Seguiré los consejos de Rilke y me deslizaré por los entresijos de mi interior, entre esos recovecos por los que es mejor viajar sin compañía.
No me gustan muchas cosas de este mundo. Odio a la mayor parte de las personas, sobre todo las propensas a ir en manadas o rebaños. No corren buenos tiempos para el rockandroll, que diría el otro, pero es lo único que entiendo, lo que siento, y por lo tanto, lo que seguiré haciendo y viviendo, aunque sea a solas. Nunca ha sido mi estilo compartir las heces existenciales, pero quería echar la persiana explicando mis razones, sin ahondar demasiado, porque no lo considero preciso.
Estaré un tiempo (no sé cuanto) reflexionando en silencio, escribiendo para mí, y probablemente quemándolo una vez consumido, como otras tantas veces.
Mientras Andrés pone en “off” a Carlos, y hasta que éste aflore de nuevo (es difícil que pierda mi dosis de esperanza), sí quiero dar mi agradecimiento a TODOS/AS los/as que me habéis leído, y sobre todo a quienes me hayan sentido. A Pepe, por su amistad y colaboración, a Johny (él sabe quien es) por su sincero y sentido seguimiento, y a mi madre, porque no es que sea la mejor madre del mundo, si no que simplemente, es la mejor, a secas. Y especialmente a Maribel. Tú tienes sólo una culpa. La de TODO lo bueno que me ha pasado en la vida, incluyendo las ganas de amar, de vivir, y de escribir y dedicarte todo lo que me sale del alma.
Muchas gracias… y hasta otra (con música de Xoel, “Adiós, corazón”).
Pd: Una vez releído mi perfil del blog, creo que se entiende mejor esta despedida… Resulta hasta gracioso, si no fuera porque encierra la bienvenida y la despedida en un mismo círculo...
viernes, 29 de octubre de 2010
foticos y monetes...
Por favor visitad "amiguetes", no os vais a arrepentir. La seción "foticos y monetes" no os dejará indiferentes. Os garantizo una sonrisa.
Salud amigos/as!
Salud amigos/as!
martes, 26 de octubre de 2010
Tres microrelatos sin principios
Esto es una especie de juego que me he inventado...
Otra noche en la oficina
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Luego hago lo mismo con los tarros de la sal y el azúcar, adelanto los despertadores y me dejo olvidadas las cerillas en la sala de esparcimiento.
Más tarde, quizá por aburrimiento, duplico la cantidad de fármacos de cada uno de los cuarenta vasitos de plástico. Pastillas blancas, rojas y amarillas; redondas, chiquitas, pero muy llamativas.
Dejo todo perfectamente ordenado en el carro de la encargada de la mañana, y como cada noche, me enciendo el último cigarro, recordando las palabras que un día susurró mi padre; “siempre has sido un chico algo raro, pero terminarás ganándote muy bien la vida”.
Vidas complejas
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Al azar, los selecciono de dos en dos, y les voy haciendo un minucioso seguimiento, todos los días del año. Un año tras otro.
Anoto todo lo que puedo, datos y más datos. Relleno cuestionarios de lo más complejos; biogenéticos, medioambientales, coyunturales… Realizo infinidad de cruces de variables, campanas de Gauss, probabilidades…
Debo tener cerca de dos mil archivadores repletos de información, que desbordan las estanterías de mi despacho.
A veces, creo firmemente que soy el mismísimo Dios. Otras, me doy asco de mí mismo, y me pregunto, qué hubiera sido de mi vida en otras circunstancias.
Puede merecer la pena
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Cuando me devuelven a mi cuarto, a la fuerza, el mal está ya hecho.
El caos que se vive por la mañana, bien vale una semana de aislamiento.
Otra noche en la oficina
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Luego hago lo mismo con los tarros de la sal y el azúcar, adelanto los despertadores y me dejo olvidadas las cerillas en la sala de esparcimiento.
Más tarde, quizá por aburrimiento, duplico la cantidad de fármacos de cada uno de los cuarenta vasitos de plástico. Pastillas blancas, rojas y amarillas; redondas, chiquitas, pero muy llamativas.
Dejo todo perfectamente ordenado en el carro de la encargada de la mañana, y como cada noche, me enciendo el último cigarro, recordando las palabras que un día susurró mi padre; “siempre has sido un chico algo raro, pero terminarás ganándote muy bien la vida”.
Vidas complejas
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Al azar, los selecciono de dos en dos, y les voy haciendo un minucioso seguimiento, todos los días del año. Un año tras otro.
Anoto todo lo que puedo, datos y más datos. Relleno cuestionarios de lo más complejos; biogenéticos, medioambientales, coyunturales… Realizo infinidad de cruces de variables, campanas de Gauss, probabilidades…
Debo tener cerca de dos mil archivadores repletos de información, que desbordan las estanterías de mi despacho.
A veces, creo firmemente que soy el mismísimo Dios. Otras, me doy asco de mí mismo, y me pregunto, qué hubiera sido de mi vida en otras circunstancias.
Puede merecer la pena
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Cuando me devuelven a mi cuarto, a la fuerza, el mal está ya hecho.
El caos que se vive por la mañana, bien vale una semana de aislamiento.
jueves, 21 de octubre de 2010
Mariano contra Rajoy


De todos es bien sabido, y más en su propio partido, que los eternos silencios del líder de la oposición tienen un componente esencial en la política del de Santiago. Al bueno de Don Mariano, la “elit” de la calle Génova le encomendó en su momento una tarea inequívoca; dejar de ser Mariano y convertirse en Rajoy. O lo que es lo mismo, guardar silencio mientras hablan los sabuesos del partido (Cospedal, González Pons), los tecnócratas (Núñez Feijóo) o incluso los históricos (Aznar, Arenas).
Pueden salir a la palestra los del ala derecha, los “neocons”, los liberales, los más extremos, los centrados, y así un largo etcétera, que Rajoy aparecerá tan sólo como el Harpo Marx, sin bocina, del panorama político nacional.
Rajoy sabe que de este axioma y de su lucha contra Mariano, depende en cierta medida su gran oportunidad de ocupar plaza en el garaje de La Moncloa.
La idea es bien clara, nítida, casi transparente: La crisis económica global, sumada a la idiosincrasia estructural española, embadurnada de ladrillo y choriceo, y a la caída en picado, ante la opinión pública, de Zapatero, son argumentos más que suficientes para ganar las próximas elecciones generales.
“Así que Mariano, tú calladito”, y “laissez faire, laissez passer”, que decían los liberales franceses del siglo XVIII. No vayamos a complicarnos con proyectos, programas, propuestas, ni IDEAS, en definitiva.
Quizá, para el españolito de a pie, pensándolo en caliente, creer en este planteamiento sea como poner una pica en Flandes; es más, probablemente se dispongan a mandar al carajo a los políticos actuales, y punto. Pero quien sabe, tal vez, dentro de un siglo, todo este embrollo se estudie en los libros de Historia.
Podríamos encontrarnos por ejemplo, con algo parecido a esto: “Gracias al PP español, en la legislatura 2008-2012, nació una nueva forma de hacer política que cuajó con éxito rotundo, durante todo el siglo XXI; el Pragmatismo Del Silencio”.
domingo, 10 de octubre de 2010
Valeri Brumel en "Hitos del deporte"
Gracias a la colaboración de Pepe Hidalgo, hemos inaugurado la página de "Hitos del deporte", con una entrañable historia sobre el saltador de altura ruso, Valeri Brumel, considerado por muchos como el más grande de la historia.
viernes, 8 de octubre de 2010
Pequeña melancolía
Algunos lloran, otros chillan y corretean sin parar, y los menos, quedan petrificados, como ensimismados con una instantánea llena de charcos, piedras y barro. Mucho barro.
Hay una solitaria que lanza hojas secas al viento y sonríe placidamente, cuando alguna se posa sobre sus cabellos.
Mas allá, también hay una fila algo caótica, en torno a una fuente de piedra blanca, y el niño pelirrojo ha salpicado a todo el que tenía a su alrededor. Como todos los días.
Suena la sirena de fondo, desaparecen los niños del patio, y ya siento ese dichoso vacío por dentro. Desde mi balcón.
Hay una solitaria que lanza hojas secas al viento y sonríe placidamente, cuando alguna se posa sobre sus cabellos.
Mas allá, también hay una fila algo caótica, en torno a una fuente de piedra blanca, y el niño pelirrojo ha salpicado a todo el que tenía a su alrededor. Como todos los días.
Suena la sirena de fondo, desaparecen los niños del patio, y ya siento ese dichoso vacío por dentro. Desde mi balcón.
martes, 5 de octubre de 2010
Novedades
Se han añadido comentarios en Amiguetes y nuevas Fotosías. A ver si los buenos/as fotógrafos/as que conozco, se animan, y hacemos algo conjunto...
Por otra parte se están cociendo un par de historias para hitos del deporte, sobre las amistades, por un lado de Jesse Owens y su contrincante alemán Lutz Long en Berlin 1936, y por otro, la truncada por la guerra de los balcanes y la muerte prematura del Croata, entre Divac y Petrovic.
Igualmente, tengo pendiente pasar a limpio críticas de un par de libros del verano, alguna Crónica Turca y otra cosa que ronda mi cabeza desde hace un tiempo. Pero éso, TIEMPO, es lo que necesito.
Un saludo, amiguetes.
Por otra parte se están cociendo un par de historias para hitos del deporte, sobre las amistades, por un lado de Jesse Owens y su contrincante alemán Lutz Long en Berlin 1936, y por otro, la truncada por la guerra de los balcanes y la muerte prematura del Croata, entre Divac y Petrovic.
Igualmente, tengo pendiente pasar a limpio críticas de un par de libros del verano, alguna Crónica Turca y otra cosa que ronda mi cabeza desde hace un tiempo. Pero éso, TIEMPO, es lo que necesito.
Un saludo, amiguetes.
jueves, 30 de septiembre de 2010
“Enamorado de la moda juvenil”.
“Como los ángeles al salir el sol…”, cantaban al unísono cientos de adolescentes sudorosas, mientras dejaban al descubierto acné y horribles braquets.
Eran más de las doce, y allí me encontraba, ante un ejército de jóvenes lobas segregando hormonas a discreción, que abducidas por el ambiente, chillaban sin parar, embriagadas de cola Light e histeria colectiva.
Las canciones eran melodías deplorables con letras infames. Aquello era insufrible, pero había que trabajar. La cosa está muy mal.
Juré y perjuré tras los alaridos descompasados de “¡otra, otra!…” que me largaba en ese mismo instante del pabellón.
Toqué la última y me fui corriendo. Por la puerta de atrás.
Eran más de las doce, y allí me encontraba, ante un ejército de jóvenes lobas segregando hormonas a discreción, que abducidas por el ambiente, chillaban sin parar, embriagadas de cola Light e histeria colectiva.
Las canciones eran melodías deplorables con letras infames. Aquello era insufrible, pero había que trabajar. La cosa está muy mal.
Juré y perjuré tras los alaridos descompasados de “¡otra, otra!…” que me largaba en ese mismo instante del pabellón.
Toqué la última y me fui corriendo. Por la puerta de atrás.
jueves, 23 de septiembre de 2010
“2036 Omena-G”, o seguir nadando a contracorriente de la corrección.

Els Joglars cumple su cincuenta aniversario fiel a sus principios fundacionales, y para que no quede el cumpleaños en una celebración inocua, nada mejor que desplegar sobre el escenario las mejores armas con las que cuentan los de Boadella. Puede que alguno crea que son como piedras arrojadizas por adolescentes palestinos contra tanques y misiles israelíes, pero que no se confundan, hay pedradas que al poder siempre le van a doler; cuando uno no tiene nada que perder (porque nadie le ayuda) se convierte en un peligro viviente para el que se cree todopoderoso.
Puede que exagere un poco y no haya que sacarle tanta punta al arte, puede que el postulado de Wilde al respecto sea cierto; pero a veces, cuando la realidad me enerva, me apetece creer que hay gente como Els Joglars; íntegros, decididos, valientes, valleinclanianos… Artistas de verdad. Gente que, al igual que el salmón, tiene como modus vivendi la contracorriente y no ven otra alternativa, por mucho que pasen los años.
Y los años pasan, de eso si que no nos queda duda alguna, y Albert Boadella, sin perder el humor y el sarcasmo, anticipa con este montaje una posible versión del ocaso del grupo.
“2036 Omena-G”, trata de cambiar las fechas y situarnos en el 75 aniversario del grupo, lo demás, como dice el propio director, es “sólo un cálculo de probabilidades, muchos ensayos y la experiencia de 50 años”.
Una terna de excelentes actores, desarrollan un montaje histriónico, lleno de humor corrosivo, inteligente e impertinente. La obra no es apta para todo aquel que le ofenda este tipo de humor, sea de centro, derecha, izquierda, creyente, católico, musulmán, agnóstico, ateo o indiferente. Las ostias caen a todos lados, sin compasión.
Els Joglars, por si no se me había notado, son mi debilidad. Es teatro de primera dimensión. No es de extrañar que este grupo no quepa en ningún sitio; son demasiado grandes. Muy buena interpretación, mejor dirección y humor cáustico a raudales. ¿Quien puede dar más?
El maestro espiritual Sivanande, en boca de uno de los ancianos actores, riéndose de su carácter catalán en un pasaje de la obra, dice que “hacen falta cuarenta músculos para fruncir el ceño, pero sólo quince para sonreír”… Así que tomaré buena cuenta. Además, yo también soy catalán.
martes, 21 de septiembre de 2010
CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (III) El Referéndum
Referéndum Turco: ¿Democratización del Islam o Islamización de la democracia?
Desde mi llegada a Turquía, me topé con un país inundado de propaganda electoral, de cara al Referéndum de marras, en el que, siempre desde la versión institucional de Erdogán (primer ministro), los otomanos votando SI (la inmensa mayoría de la publicidad rezaba así, por supuesto), acercarían a su nación a los preceptos de adhesión a la UE, y por ende, podrían culminar así el proceso de modernización turco.
Todo ello a razón de ventiséis enmiendas a la actual Constitución (de 1982, a propuesta de la anterior junta militar), y de restar poder al ejército, defensor del carácter laico y unitario de Turquía; además de dotar al Parlamento de potestad a la hora de nombrar a miembros del Consejo Superior del Poder Judicial.
Todo esto, como digo, es la cara A del disco. Todo muy bonito; maravilloso, y tras la victoria del EVET (si, en turco), aplaudido por Obama y sus secuaces amigos europeos.
En nuestra visita por la parte Asiática de Estambul, conocimos accidentalmente a un profesor universitario, que durante toda una tarde estuvo ilustrándonos a cerca del problema turco y el Referéndum. Gracias a su generosa aportación, pude conocer que un musulmán puede ser socialista (aunque agazapado), islamista, pero pacifista y racional, y lo que más me interesaba; que hay una cara B en el disco triunfador de Erdogán:
En Turquía conviven (es un decir) Suníes, Islamistas mayoritarios; Chiíes, Alevíes entre éllos, que suponen casi un 30% de la población (que se sienten desplazados por el poder establecido), y una minoría cristiana. A esta división religiosa, hay que unir, la étnica, sobre todo la de los Kurdos, con el conflicto patente y latente en plena efervescencia.
La oposición y el NO han unido extraños compañeros de viaje. Por un lado, a tradicionalistas, militares, judicatura y altos funcionarios, por razones obvias; por otro, a los kurdos (aunque la mayoría de ellos pedían la abstención), por razones aplastantes… y por último, a no pocos intelectuales progresistas laicos. ¿Pero porqué éstos últimos?, me preguntaba.
La respuesta la he tenido tras la victoria holgada del SI institucional, al volver a España. Una parte importante de la población turca, teme y duda (con mucha razón), que el plan de Erdogán y los suyos sea la de convertirse en un gobierno más autoritario de lo que ya es, pese al maquillaje actual, y vaya hacía una Islamización progresiva, con el beneplácito de los más radicales. Una pista para esta duda razonable es la del cambio del control judicial y la sospecha de querer dominar el Tribunal Constitucional, y así el sistema jurídico.
Suena a una cantinela, por desgracia, bien conocida en la zona. ¿Podría ser Turquía el Irán del Siglo XXI? ¿Se podrá democratizar el Islam, como proclaman los optimistas, y serán los turcos sus grandes valedores? ¿O por el contrario, se Islamizará la democracia otomana, como vaticinan los pesimistas?
La respuesta, para bien o para mal, la tendremos probablemente durante esta década. Habrá que estar muy atentos.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Novedades
En las páginas de FOTOSÍA y AMIGUETES (margen superior) tenemos novedades. Espero que sean de vuestro gusto.
jueves, 16 de septiembre de 2010
CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (II) El taxi
Quien haya estado en Estambul y no se haya montado en un taxi, ha perdido una oportunidad única de experimentar sensaciones que difícilmente pueden adquirirse en un parque de atracciones, o viendo una persecución de Steve McQueen en ‘Bullitt’ . Si deseáis segregar adrenalina extra, super o 98, no lo dudéis, montaros en algún momento de vuestra visita en un coche amarillo, de esos que no dejan de pitar durante todo el día (a veces lo hacen de puro vicio, estoy seguro que en su casa, en vez de timbre, utilizan claxón).
Mi mejor aventura se produjo la semana pasada, al montarme en uno, dirección al Pabellón de deportes. En menos de un minuto, el honorable taxista turco nos introdujo en un maremagnum de gentes, gallinas y puestos de mercadillo, que será difícil que olvide pronto. No sabía si gritar, taparme lo ojos o asistir al personal que firmemente creía que íbamos atropellando.
Para salir del atolladero, este buen hombre (sin cambiar el rictus en ningún instante) decidió, unilateralmente por supuesto, tomar un atajo marcha atrás a toda velocidad. En ese momento pensé que lo de ver toda tu vida pasando como una película, justo antes de palmarla, en mi caso, el destino me lo presentaba irónicamente a la manera de Benjamin Button.
Tras pasar de nivel en este Mario Bross turco, la siguiente prueba venía a ser la archiconocida marcha en dirección prohibida. Calles estrechas, donde un solo coche ya iba bien justo, curvas cerradas sin visión alguna, sorpresas en mitad de la calzada… El tramo contra dirección apenas duró tres minutos, pero a mí me parecieron tres años, y lo más curioso y casi hilarante (de no ser porque todavía me recorría sudor frío en medio cuerpo y el corazón parecía querer emanciparse de mi pecho); el taxista NO PITÓ ninguna vez, ni siquiera al tomar las curvas. Después de oírles sin parar todo el día…
Ya en la circunvalación, por fin, lo de menos fue la velocidad desmedida que te encajaba la cabeza en el respaldo, o los piques con sus compañeros, a golpe de risas y caladas a cigarros resecos de contrabando.
Llegamos a nuestro destino. Aturdidos, pero felices al poner pie en tierra y pagamos lo religiosamente pactado de antemano. La atracción sale barata por lo menos.
Al alejarnos del taxi, sonreí sin casi quererlo, y me vino una extraña sensación pseudo masoquista, convencido de que en breve repetiría la experiencia.
CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (I)

Vuelvo a Turquía, vuelvo al Estambul. En esta ocasión, el pretexto para el regreso ha sido algo tan prosaico como puntual; el campeonato del mundo de Baloncesto.
Tenía que buscar cualquier vericueto para reencontrarme con esta ciudad milenaria, punto de encuentro entre Europa y Asia, occidente y oriente, religión y laicismo,y por supuesto, entre luces y sombras, intentos e impedimentos.
Vuelvo a respirar la brisa pura impregnada de recuerdos del Mármara y el Bósforo, siento la energía pura que emanan de las tierras que bañan, reflejo quizá de la mágia oriental sobre la orilla de occidente, y ante todas las cosas, llego buscando inspiración en el atardecer cobrizo sobre las mezquitas y el Cuerno de Oro.
Tengo cuentas pendientes. Vuelvo para saldarlas, y nada más llegar empiezo ya a saborearlas...
Duermo en esta bella ciudad, inundada de historia y esperanza; y sueño ya en sus mil y una noches.
viernes, 27 de agosto de 2010
EL MAESTRO VUELVE A LA PALESTRA

Aunque hoy día, el rumor no sea exactamente la antesala de la noticia (sino, léanse los diferentes panfletos que se hacen llamar “prensa deportiva”, o échese un vistazo, no más, a los espectáculos amarillento-rosáceos de la sobremesa televisiva), en el caso de José Ignacio García Lapido parece que se cumple la mentada máxima.
Los cantos de sirena de principio de verano, los ha confirmado el propio protagonista, el Maestro, quien en entrevista a Rodrigo Carretero acaba de dejarnos con la miel en los labios, al anunciar su decimocuarto trabajo (ocho con los “Cero” y seis ya en solitario, desde que en 1999 arrancara con “Ladridos del perro mágico”) para el próximo otoño.
Lapido todavía no ha puesto nombre a la “criatura”, como el dice, pero si adelanta el título de varios cortes, a la sazón, “Antes de morir de pena”, “En medio de ningún lado” con Quique González, o “La hora de los lamentos” junto a Miguel Ríos. Curiosamente ambos, en 2008, versionaron dos temas del álbum “Cartografía”, con el que la crítica encumbró una vez más al Maestro. Dentro de este baile de invitados, parece que Eva Amaral, reconocida incondicional de José Ignacio, tendrá un puesto de privilegio, y compartirá honores con los antes citados artistas. Parece que la cosa pinta bien, aunque habrá que tener cuidado con el lado oscuro de las cosas…
Lapido siempre ha dicho que tras grabar un disco siente que muere un poco, quizá porque cualquier proceso creativo requiere desgarrarse un poco por dentro, vaciar el alma, buscar en lo más profundo de uno mismo, como aconsejaba Rilke al joven poeta. El caso, es que en ese “proceso agónico” que describe el Maestro, y a sus cuarenta y ocho años, se tiende a pensar en los mentideros de la música que el final puede estar cerca. ¿Será éste su último disco? Lapido ni confirma ni desmiente en la entrevista del País, pero si nos deja una buena colección de frases “lapidarias” para la posteridad, como “ahora mismo no tengo ganas de grabar otro disco, a lo mejor no grabo más… o hago dos seguidos”, o una bella contradicción artística; pese a ser considerado el mejor letrista del pop-rock nacional y ser bautizado como el “Poeta eléctrico”, José Ignacio confiesa que en esta ocasión la música llevaba tres meses esperando sus letras, “se han hecho de rogar, las palabras estaban agazapadas, me encontraba ante mucho folio en blanco y mucho miedo a rellenarlo…”.
Los adictos “lapidoinómanos” no tendremos que esperar mucho, en breve el Maestro, de nuevo en la palestra, volverá a repartir dosis de sueños eléctricos, rimas asonantes, amores imposibles, melancolía y soledades compartidas.
Si es verdad su guiño irónico y el disco sale a la luz el próximo dos de noviembre (“así sería el día de los difuntos…”), la cuadratura del círculo podría empezar a ser una certeza. En tus manos quedamos, Maestro.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Vuelta a casa....
Bueno, ya estoy aquí de nuevo. La verdad es que he tardado algún día más de la cuenta en entrar al blog, pero es que he estado muy entretenido con mis lecturas. El verano está siendo muy provechoso al respecto y espero que así continúe el próximo otoño.
Durante esta semana abriré una nueva página, en la pestañas superiores, en relación a esto último comentado. Se llamará "Mi última lectura", y estará abierto a todo el que quiera participar. Igualmente, continuaré colgando fotos en la sección "amiguetes", seguiré opinando, y tengo un par de "fotosías" pendientes, así como una pequeña idea en capítulos...
Pues éso es todo por ahora. Ya he cargado pilas y vengo con ganas, y más mala leche que nunca. Ya diré los "porqués".
Salud para todos/as.
Durante esta semana abriré una nueva página, en la pestañas superiores, en relación a esto último comentado. Se llamará "Mi última lectura", y estará abierto a todo el que quiera participar. Igualmente, continuaré colgando fotos en la sección "amiguetes", seguiré opinando, y tengo un par de "fotosías" pendientes, así como una pequeña idea en capítulos...
Pues éso es todo por ahora. Ya he cargado pilas y vengo con ganas, y más mala leche que nunca. Ya diré los "porqués".
Salud para todos/as.
jueves, 29 de julio de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
sin título

El viaje más largo jamás imaginado
lo haría yo contigo
a cualquier rincón del mundo,
más allá de las estrellas
al otro lado del horizonte oscuro.
Volaríamos a un lugar de la galaxia
sin hora de partida
ni maletas,
sin las malditas prisas
ni billetes de vuelta.
Camino a otro universo
nos perderíamos en el infinito,
bailaríamos como locos,
beberíamos licores desconocidos
hasta no poder más
y no encontraríamos
ni
un
solo
momento
razones para regresar.
jueves, 22 de julio de 2010
Haikus (del joven que leía a Machado)
lunes, 19 de julio de 2010
EL HOMBRE QUE LE ARRANCABA LA PIEL A LAS PALABRAS

Sentía desde hace tiempo que le debía algo al gran José Saramago. Sentía una necesidad imperiosa de homenajearlo, recomendarlo, recetarlo, valorarlo. Sentía que había sido alguien muy grande; tanto como pródigo en valores literarios y humanos. Una persona por encima del personaje, un sabio humilde, un viejo rebosante de juventud, un valiente feliz, un escéptico reflexivo, un solitario taciturno que escribía para que le quisieran, para no morirse, para comprender. Un hombre que quiso ser por encima de todo un “hombre bueno”. Un hombre que llegó al cielo de la literatura. Al universo de nuestros corazones.
Una entrevista a Pilar Del Río, mujer de José, en CNN; preciosa, entrañable y muy emocionante, llevada cabo con gran magisterio por Iñaki Gabilondo, me dio la clave de mi necesidad.
Esa mujer, grande en humanidad y conocimientos, como su marido, describió con emoción contenida sus últimas charlas con José, sus últimos días, sin dramatismo ni tristeza, pero llena de integridad, bondad y un brillo espectacular en sus ojos, reflejo sin duda de lo que es su alma. Un alma tan ligada a la de su marido, que sería imposible separarlas al termino del gran baile de las ánimas, el día del juicio final.
Nos recordó que no llora nunca porque lo pudo conocer, que el que no lo conoció, es quien realmente debería llorar. Que su despedida fue a la par que su vida, llena de alegría… pero también de rabia, mucha rabia. Rabia con la que escribió, con la que pensó, con la que convivió. Rabia por no entender, por la ceguera humana (esa luz blanquecina que escribió en un impresionante ensayo relatado), por la progresiva deshumanización. Rabia por el “tendido 7” de la cristiandad, como explicaba Pilar, aludiendo a los prebostes del vaticano. Porque para cristiano de base, Saramago, decía su mujer, aunque le duela a sus detractores vestidos en oro, púrpura y escarlata.
Nos alumbró con anécdotas de un ser tan sensible como ocurrente. Todos los relojes de la casa que compartían en Lanzarote, Saramago los había parado a las cuatro en punto, hora en que se conocieron Pilar y él, un 14 de junio de 1986. Y un estremecedor dato. José, que nunca olvidó una fecha, equivocó en su última entrevista ese día cumbre en su vida. Contestó al periodista, “el 18 de junio”. Curiosa y desgraciadamente, el 18 de junio fue el día que falleció el genio portugués. Era como si el subconsciente de José hubiese adelantado la fatal fecha, como si el desenlace de su última novela hubiera estado escrito de antemano en algún rincón de su cerebro.
Siempre comentaba Saramago que su gran frustración era la de no haber sido maestro, era su verdadera vocación, su gran sueño; de ahí, señalaba, “la tentación de enseñanza en mis novelas”. José fue autodidacta, no fue a la universidad, pese a ser nombrado Doctor Honoris Causa en infinidad de éstas. Nunca se jacto de ello, más bien todo lo contrario, se sentía apenado cuando lo trataba en sus charlas. Nunca me dejará de sorprender tanta humildad en tan excelso personaje. Es hasta cierto punto irónico, que alguien, pudiendo encarnar per se al auténtico y genuino Maestro, echase de menos ese desempeño, y que paralelamente haya tantos y tantos en nuestro sistema educativo, zafio e imperfecto, que manchen dicho nombre. Si no fuera porque es en realidad muy triste, me echaría a reír mientras escribo estas líneas.
Podríamos seguir hablando y escribiendo de quien humanizo al genio, del que puso en aviso a los jóvenes de su deber, la responsabilidad, y por qué no decirlo, de la gloria de llevar al mundo la felicidad. Del que quiso hacer un libro feliz y siempre se percató de que diciendo lo que pensaba, sería feliz. Del que actuó sin temor como látigo contra adoctrinamientos y plutocracias. Del que nos enseñó a los que nos encanta la literatura, una máxima que no te muestran en ninguna escuela, que a las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas.
En definitiva, como dije antes, la interesantísima y estremecedora entrevista a Pilar Del Río, me mostró el camino de lo que sentía desde hace mucho tiempo. Saramago no subirá a las estrellas, porque Saramago pertenecía a la tierra. Al gran José lo encontraremos siempre. Donde el quiso. En la bondad de los hombres.
Lo que yo le debía a Saramago es algo que él mismo nos dio a todos. En un fragmento de “la balsa de piedra” nos decía que con una palabra, a veces, basta. Ahora ya sé lo que me faltaba. Gracias, José. Gracias, Saramago.
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