Vistas de página en total

martes, 5 de octubre de 2010

Novedades

Se han añadido comentarios en Amiguetes y nuevas Fotosías. A ver si los buenos/as fotógrafos/as que conozco, se animan, y hacemos algo conjunto...
Por otra parte se están cociendo un par de historias para hitos del deporte, sobre las amistades, por un lado de Jesse Owens y su contrincante alemán Lutz Long en Berlin 1936, y por otro, la truncada por la guerra de los balcanes y la muerte prematura del Croata, entre Divac y Petrovic.
Igualmente, tengo pendiente pasar a limpio críticas de un par de libros del verano, alguna Crónica Turca y otra cosa que ronda mi cabeza desde hace un tiempo. Pero éso, TIEMPO, es lo que necesito.
Un saludo, amiguetes.

jueves, 30 de septiembre de 2010

“Enamorado de la moda juvenil”.

“Como los ángeles al salir el sol…”, cantaban al unísono cientos de adolescentes sudorosas, mientras dejaban al descubierto acné y horribles braquets.

Eran más de las doce, y allí me encontraba, ante un ejército de jóvenes lobas segregando hormonas a discreción, que abducidas por el ambiente, chillaban sin parar, embriagadas de cola Light e histeria colectiva.

Las canciones eran melodías deplorables con letras infames. Aquello era insufrible, pero había que trabajar. La cosa está muy mal.

Juré y perjuré tras los alaridos descompasados de “¡otra, otra!…” que me largaba en ese mismo instante del pabellón.

Toqué la última y me fui corriendo. Por la puerta de atrás.

jueves, 23 de septiembre de 2010

“2036 Omena-G”, o seguir nadando a contracorriente de la corrección.


Els Joglars cumple su cincuenta aniversario fiel a sus principios fundacionales, y para que no quede el cumpleaños en una celebración inocua, nada mejor que desplegar sobre el escenario las mejores armas con las que cuentan los de Boadella. Puede que alguno crea que son como piedras arrojadizas por adolescentes palestinos contra tanques y misiles israelíes, pero que no se confundan, hay pedradas que al poder siempre le van a doler; cuando uno no tiene nada que perder (porque nadie le ayuda) se convierte en un peligro viviente para el que se cree todopoderoso.
Puede que exagere un poco y no haya que sacarle tanta punta al arte, puede que el postulado de Wilde al respecto sea cierto; pero a veces, cuando la realidad me enerva, me apetece creer que hay gente como Els Joglars; íntegros, decididos, valientes, valleinclanianos… Artistas de verdad. Gente que, al igual que el salmón, tiene como modus vivendi la contracorriente y no ven otra alternativa, por mucho que pasen los años.
Y los años pasan, de eso si que no nos queda duda alguna, y Albert Boadella, sin perder el humor y el sarcasmo, anticipa con este montaje una posible versión del ocaso del grupo.
“2036 Omena-G”, trata de cambiar las fechas y situarnos en el 75 aniversario del grupo, lo demás, como dice el propio director, es “sólo un cálculo de probabilidades, muchos ensayos y la experiencia de 50 años”.
Una terna de excelentes actores, desarrollan un montaje histriónico, lleno de humor corrosivo, inteligente e impertinente. La obra no es apta para todo aquel que le ofenda este tipo de humor, sea de centro, derecha, izquierda, creyente, católico, musulmán, agnóstico, ateo o indiferente. Las ostias caen a todos lados, sin compasión.
Els Joglars, por si no se me había notado, son mi debilidad. Es teatro de primera dimensión. No es de extrañar que este grupo no quepa en ningún sitio; son demasiado grandes. Muy buena interpretación, mejor dirección y humor cáustico a raudales. ¿Quien puede dar más?
El maestro espiritual Sivanande, en boca de uno de los ancianos actores, riéndose de su carácter catalán en un pasaje de la obra, dice que “hacen falta cuarenta músculos para fruncir el ceño, pero sólo quince para sonreír”… Así que tomaré buena cuenta. Además, yo también soy catalán.

martes, 21 de septiembre de 2010

CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (III) El Referéndum


Referéndum Turco: ¿Democratización del Islam o Islamización de la democracia?

Desde mi llegada a Turquía, me topé con un país inundado de propaganda electoral, de cara al Referéndum de marras, en el que, siempre desde la versión institucional de Erdogán (primer ministro), los otomanos votando SI (la inmensa mayoría de la publicidad rezaba así, por supuesto), acercarían a su nación a los preceptos de adhesión a la UE, y por ende, podrían culminar así el proceso de modernización turco.
Todo ello a razón de ventiséis enmiendas a la actual Constitución (de 1982, a propuesta de la anterior junta militar), y de restar poder al ejército, defensor del carácter laico y unitario de Turquía; además de dotar al Parlamento de potestad a la hora de nombrar a miembros del Consejo Superior del Poder Judicial.
Todo esto, como digo, es la cara A del disco. Todo muy bonito; maravilloso, y tras la victoria del EVET (si, en turco), aplaudido por Obama y sus secuaces amigos europeos.
En nuestra visita por la parte Asiática de Estambul, conocimos accidentalmente a un profesor universitario, que durante toda una tarde estuvo ilustrándonos a cerca del problema turco y el Referéndum. Gracias a su generosa aportación, pude conocer que un musulmán puede ser socialista (aunque agazapado), islamista, pero pacifista y racional, y lo que más me interesaba; que hay una cara B en el disco triunfador de Erdogán:
En Turquía conviven (es un decir) Suníes, Islamistas mayoritarios; Chiíes, Alevíes entre éllos, que suponen casi un 30% de la población (que se sienten desplazados por el poder establecido), y una minoría cristiana. A esta división religiosa, hay que unir, la étnica, sobre todo la de los Kurdos, con el conflicto patente y latente en plena efervescencia.
La oposición y el NO han unido extraños compañeros de viaje. Por un lado, a tradicionalistas, militares, judicatura y altos funcionarios, por razones obvias; por otro, a los kurdos (aunque la mayoría de ellos pedían la abstención), por razones aplastantes… y por último, a no pocos intelectuales progresistas laicos. ¿Pero porqué éstos últimos?, me preguntaba.
La respuesta la he tenido tras la victoria holgada del SI institucional, al volver a España. Una parte importante de la población turca, teme y duda (con mucha razón), que el plan de Erdogán y los suyos sea la de convertirse en un gobierno más autoritario de lo que ya es, pese al maquillaje actual, y vaya hacía una Islamización progresiva, con el beneplácito de los más radicales. Una pista para esta duda razonable es la del cambio del control judicial y la sospecha de querer dominar el Tribunal Constitucional, y así el sistema jurídico.
Suena a una cantinela, por desgracia, bien conocida en la zona. ¿Podría ser Turquía el Irán del Siglo XXI? ¿Se podrá democratizar el Islam, como proclaman los optimistas, y serán los turcos sus grandes valedores? ¿O por el contrario, se Islamizará la democracia otomana, como vaticinan los pesimistas?
La respuesta, para bien o para mal, la tendremos probablemente durante esta década. Habrá que estar muy atentos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Novedades

En las páginas de FOTOSÍA y AMIGUETES (margen superior) tenemos novedades. Espero que sean de vuestro gusto.

jueves, 16 de septiembre de 2010

CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (II) El taxi


Quien haya estado en Estambul y no se haya montado en un taxi, ha perdido una oportunidad única de experimentar sensaciones que difícilmente pueden adquirirse en un parque de atracciones, o viendo una persecución de Steve McQueen en ‘Bullitt’ . Si deseáis segregar adrenalina extra, super o 98, no lo dudéis, montaros en algún momento de vuestra visita en un coche amarillo, de esos que no dejan de pitar durante todo el día (a veces lo hacen de puro vicio, estoy seguro que en su casa, en vez de timbre, utilizan claxón).
Mi mejor aventura se produjo la semana pasada, al montarme en uno, dirección al Pabellón de deportes. En menos de un minuto, el honorable taxista turco nos introdujo en un maremagnum de gentes, gallinas y puestos de mercadillo, que será difícil que olvide pronto. No sabía si gritar, taparme lo ojos o asistir al personal que firmemente creía que íbamos atropellando.
Para salir del atolladero, este buen hombre (sin cambiar el rictus en ningún instante) decidió, unilateralmente por supuesto, tomar un atajo marcha atrás a toda velocidad. En ese momento pensé que lo de ver toda tu vida pasando como una película, justo antes de palmarla, en mi caso, el destino me lo presentaba irónicamente a la manera de Benjamin Button.
Tras pasar de nivel en este Mario Bross turco, la siguiente prueba venía a ser la archiconocida marcha en dirección prohibida. Calles estrechas, donde un solo coche ya iba bien justo, curvas cerradas sin visión alguna, sorpresas en mitad de la calzada… El tramo contra dirección apenas duró tres minutos, pero a mí me parecieron tres años, y lo más curioso y casi hilarante (de no ser porque todavía me recorría sudor frío en medio cuerpo y el corazón parecía querer emanciparse de mi pecho); el taxista NO PITÓ ninguna vez, ni siquiera al tomar las curvas. Después de oírles sin parar todo el día…
Ya en la circunvalación, por fin, lo de menos fue la velocidad desmedida que te encajaba la cabeza en el respaldo, o los piques con sus compañeros, a golpe de risas y caladas a cigarros resecos de contrabando.
Llegamos a nuestro destino. Aturdidos, pero felices al poner pie en tierra y pagamos lo religiosamente pactado de antemano. La atracción sale barata por lo menos.
Al alejarnos del taxi, sonreí sin casi quererlo, y me vino una extraña sensación pseudo masoquista, convencido de que en breve repetiría la experiencia.

CRÓNICAS DESDE TURQUÍA (I)



Vuelvo a Turquía, vuelvo al Estambul. En esta ocasión, el pretexto para el regreso ha sido algo tan prosaico como puntual; el campeonato del mundo de Baloncesto.
Tenía que buscar cualquier vericueto para reencontrarme con esta ciudad milenaria, punto de encuentro entre Europa y Asia, occidente y oriente, religión y laicismo,y por supuesto, entre luces y sombras, intentos e impedimentos.
Vuelvo a respirar la brisa pura impregnada de recuerdos del Mármara y el Bósforo, siento la energía pura que emanan de las tierras que bañan, reflejo quizá de la mágia oriental sobre la orilla de occidente, y ante todas las cosas, llego buscando inspiración en el atardecer cobrizo sobre las mezquitas y el Cuerno de Oro.
Tengo cuentas pendientes. Vuelvo para saldarlas, y nada más llegar empiezo ya a saborearlas...
Duermo en esta bella ciudad, inundada de historia y esperanza; y sueño ya en sus mil y una noches.

viernes, 27 de agosto de 2010

EL MAESTRO VUELVE A LA PALESTRA



Aunque hoy día, el rumor no sea exactamente la antesala de la noticia (sino, léanse los diferentes panfletos que se hacen llamar “prensa deportiva”, o échese un vistazo, no más, a los espectáculos amarillento-rosáceos de la sobremesa televisiva), en el caso de José Ignacio García Lapido parece que se cumple la mentada máxima.
Los cantos de sirena de principio de verano, los ha confirmado el propio protagonista, el Maestro, quien en entrevista a Rodrigo Carretero acaba de dejarnos con la miel en los labios, al anunciar su decimocuarto trabajo (ocho con los “Cero” y seis ya en solitario, desde que en 1999 arrancara con “Ladridos del perro mágico”) para el próximo otoño.
Lapido todavía no ha puesto nombre a la “criatura”, como el dice, pero si adelanta el título de varios cortes, a la sazón, “Antes de morir de pena”, “En medio de ningún lado” con Quique González, o “La hora de los lamentos” junto a Miguel Ríos. Curiosamente ambos, en 2008, versionaron dos temas del álbum “Cartografía”, con el que la crítica encumbró una vez más al Maestro. Dentro de este baile de invitados, parece que Eva Amaral, reconocida incondicional de José Ignacio, tendrá un puesto de privilegio, y compartirá honores con los antes citados artistas. Parece que la cosa pinta bien, aunque habrá que tener cuidado con el lado oscuro de las cosas…
Lapido siempre ha dicho que tras grabar un disco siente que muere un poco, quizá porque cualquier proceso creativo requiere desgarrarse un poco por dentro, vaciar el alma, buscar en lo más profundo de uno mismo, como aconsejaba Rilke al joven poeta. El caso, es que en ese “proceso agónico” que describe el Maestro, y a sus cuarenta y ocho años, se tiende a pensar en los mentideros de la música que el final puede estar cerca. ¿Será éste su último disco? Lapido ni confirma ni desmiente en la entrevista del País, pero si nos deja una buena colección de frases “lapidarias” para la posteridad, como “ahora mismo no tengo ganas de grabar otro disco, a lo mejor no grabo más… o hago dos seguidos”, o una bella contradicción artística; pese a ser considerado el mejor letrista del pop-rock nacional y ser bautizado como el “Poeta eléctrico”, José Ignacio confiesa que en esta ocasión la música llevaba tres meses esperando sus letras, “se han hecho de rogar, las palabras estaban agazapadas, me encontraba ante mucho folio en blanco y mucho miedo a rellenarlo…”.
Los adictos “lapidoinómanos” no tendremos que esperar mucho, en breve el Maestro, de nuevo en la palestra, volverá a repartir dosis de sueños eléctricos, rimas asonantes, amores imposibles, melancolía y soledades compartidas.
Si es verdad su guiño irónico y el disco sale a la luz el próximo dos de noviembre (“así sería el día de los difuntos…”), la cuadratura del círculo podría empezar a ser una certeza. En tus manos quedamos, Maestro.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Vuelta a casa....

Bueno, ya estoy aquí de nuevo. La verdad es que he tardado algún día más de la cuenta en entrar al blog, pero es que he estado muy entretenido con mis lecturas. El verano está siendo muy provechoso al respecto y espero que así continúe el próximo otoño.
Durante esta semana abriré una nueva página, en la pestañas superiores, en relación a esto último comentado. Se llamará "Mi última lectura", y estará abierto a todo el que quiera participar. Igualmente, continuaré colgando fotos en la sección "amiguetes", seguiré opinando, y tengo un par de "fotosías" pendientes, así como una pequeña idea en capítulos...
Pues éso es todo por ahora. Ya he cargado pilas y vengo con ganas, y más mala leche que nunca. Ya diré los "porqués".
Salud para todos/as.

jueves, 29 de julio de 2010



Estaré ausente unos días, ya que, aunque me cueste un poco, tengo que irme de vacaciones. Me he prometido no utilizar el ordenador en un tiempo, pero cuando vuelva colgaré un montón de cosas pendientes. Prometido.
Un abrazo para todos/as. Intentad ser felices. Yo lo haré.

miércoles, 28 de julio de 2010

sin título



El viaje más largo jamás imaginado
lo haría yo contigo
a cualquier rincón del mundo,
más allá de las estrellas
al otro lado del horizonte oscuro.


Volaríamos a un lugar de la galaxia
sin hora de partida
ni maletas,
sin las malditas prisas
ni billetes de vuelta.

Camino a otro universo
nos perderíamos en el infinito,
bailaríamos como locos,
beberíamos licores desconocidos
hasta no poder más
y no encontraríamos
ni
un
solo
momento
razones para regresar.

jueves, 22 de julio de 2010

Haikus (del joven que leía a Machado)



I
No lo olvidéis,
no existe luz alguna
que no cree sombras.

II
Entre los chopos
y los surcos del aire,
siento a Machado.

III
Si continuamos
adelante sin dudar,
habrá camino.

IV
Sólo la miré
una vez, y el deseo
escribió el resto.

V
Salgo en tu busca
y nunca te encuentro…
Me desvanezco

lunes, 19 de julio de 2010

EL HOMBRE QUE LE ARRANCABA LA PIEL A LAS PALABRAS



Sentía desde hace tiempo que le debía algo al gran José Saramago. Sentía una necesidad imperiosa de homenajearlo, recomendarlo, recetarlo, valorarlo. Sentía que había sido alguien muy grande; tanto como pródigo en valores literarios y humanos. Una persona por encima del personaje, un sabio humilde, un viejo rebosante de juventud, un valiente feliz, un escéptico reflexivo, un solitario taciturno que escribía para que le quisieran, para no morirse, para comprender. Un hombre que quiso ser por encima de todo un “hombre bueno”. Un hombre que llegó al cielo de la literatura. Al universo de nuestros corazones.
Una entrevista a Pilar Del Río, mujer de José, en CNN; preciosa, entrañable y muy emocionante, llevada cabo con gran magisterio por Iñaki Gabilondo, me dio la clave de mi necesidad.
Esa mujer, grande en humanidad y conocimientos, como su marido, describió con emoción contenida sus últimas charlas con José, sus últimos días, sin dramatismo ni tristeza, pero llena de integridad, bondad y un brillo espectacular en sus ojos, reflejo sin duda de lo que es su alma. Un alma tan ligada a la de su marido, que sería imposible separarlas al termino del gran baile de las ánimas, el día del juicio final.
Nos recordó que no llora nunca porque lo pudo conocer, que el que no lo conoció, es quien realmente debería llorar. Que su despedida fue a la par que su vida, llena de alegría… pero también de rabia, mucha rabia. Rabia con la que escribió, con la que pensó, con la que convivió. Rabia por no entender, por la ceguera humana (esa luz blanquecina que escribió en un impresionante ensayo relatado), por la progresiva deshumanización. Rabia por el “tendido 7” de la cristiandad, como explicaba Pilar, aludiendo a los prebostes del vaticano. Porque para cristiano de base, Saramago, decía su mujer, aunque le duela a sus detractores vestidos en oro, púrpura y escarlata.
Nos alumbró con anécdotas de un ser tan sensible como ocurrente. Todos los relojes de la casa que compartían en Lanzarote, Saramago los había parado a las cuatro en punto, hora en que se conocieron Pilar y él, un 14 de junio de 1986. Y un estremecedor dato. José, que nunca olvidó una fecha, equivocó en su última entrevista ese día cumbre en su vida. Contestó al periodista, “el 18 de junio”. Curiosa y desgraciadamente, el 18 de junio fue el día que falleció el genio portugués. Era como si el subconsciente de José hubiese adelantado la fatal fecha, como si el desenlace de su última novela hubiera estado escrito de antemano en algún rincón de su cerebro.
Siempre comentaba Saramago que su gran frustración era la de no haber sido maestro, era su verdadera vocación, su gran sueño; de ahí, señalaba, “la tentación de enseñanza en mis novelas”. José fue autodidacta, no fue a la universidad, pese a ser nombrado Doctor Honoris Causa en infinidad de éstas. Nunca se jacto de ello, más bien todo lo contrario, se sentía apenado cuando lo trataba en sus charlas. Nunca me dejará de sorprender tanta humildad en tan excelso personaje. Es hasta cierto punto irónico, que alguien, pudiendo encarnar per se al auténtico y genuino Maestro, echase de menos ese desempeño, y que paralelamente haya tantos y tantos en nuestro sistema educativo, zafio e imperfecto, que manchen dicho nombre. Si no fuera porque es en realidad muy triste, me echaría a reír mientras escribo estas líneas.
Podríamos seguir hablando y escribiendo de quien humanizo al genio, del que puso en aviso a los jóvenes de su deber, la responsabilidad, y por qué no decirlo, de la gloria de llevar al mundo la felicidad. Del que quiso hacer un libro feliz y siempre se percató de que diciendo lo que pensaba, sería feliz. Del que actuó sin temor como látigo contra adoctrinamientos y plutocracias. Del que nos enseñó a los que nos encanta la literatura, una máxima que no te muestran en ninguna escuela, que a las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas.
En definitiva, como dije antes, la interesantísima y estremecedora entrevista a Pilar Del Río, me mostró el camino de lo que sentía desde hace mucho tiempo. Saramago no subirá a las estrellas, porque Saramago pertenecía a la tierra. Al gran José lo encontraremos siempre. Donde el quiso. En la bondad de los hombres.
Lo que yo le debía a Saramago es algo que él mismo nos dio a todos. En un fragmento de “la balsa de piedra” nos decía que con una palabra, a veces, basta. Ahora ya sé lo que me faltaba. Gracias, José. Gracias, Saramago.

sábado, 10 de julio de 2010

Aprendiendo a ganar

Aprendiendo a ganar




Cuando se acercó el Director General a la mesa, le atisbé desde el fondo
del pasillo altivo y elegante, como de costumbre, pero en esta ocasión le
observé una incipiente sonrisa, de las que él no solía hacer gala. No dije
que lo sabía. No quería parecer presuntuoso, pero llevaba esperando
aquel día mucho tiempo, mas del que nadie se podía imaginar.
Probablemente toda la vida.

Estaba deseando llamar a casa y contar la gran noticia a Mara, mi mujer,
mi gran apoyo durante todos estos duros años de tanto trabajo y
sacrificio. Nadie mejor que ella conocía el esfuerzo diario que había
supuesto este empeño. La de noches comiendo la cena fría, la de fines de
semana quedándome en la oscura y solitaria oficina… Todo había
merecido la pena. Lo habíamos conseguido. Los dos.

Cuando el gran jefe me dio el abrazo que tanto deseaba recibir, mi equipo
descorchó champán, ése que ya estaba olvidado de las pasadas
navidades, y en un abrir y cerrar de ojos estaba rodeado de un montón de
gente, que no paraba de darme palmadas en la espalda y algún que otro
beso. Estaba exultante. Era mi momento. Llamé a casa, pero Mara debía
estar comprando, y colgué tras esperar varios tonos.

Desde bien joven fui muy ambicioso. Todo lo que me proponía lo
conseguía. No cejé en el empeño nunca, ni cuando obtuve el premio fin
de carrera, ni el día del Ramón y Cajal, ni tan siquiera cuando logré la
plaza fija o al llamarme, por fin, del ministerio. Cuando hacía deporte me
pasaba lo mismo, estaba bien dotado genéticamente, pero mi
perseverancia era mayor virtud aún. No paré hasta ser campeón de
España, y si no llega a ser porque me llamaba más lo académico, mis
éxitos hubiesen sido internacionales a buen seguro.

Y qué puedo decir del reto de Mara… Fue increíble. Estuve trabajándome
la relación más de ocho meses, y pese a que nadie daba un duro por mí,
al final logré salir con ella. Un año después nos casamos, y la boda, que
fue por todo lo alto, sigue siendo recordada por todo el mundo como la
ceremonia más bonita que jamás hayan presenciado. Nos fuimos de viaje
de boda a Kenia, e hicimos un safari espectacular… Desde el principio
hemos sido la pareja perfecta y podíamos notar la envidia de la gente
reflejada siempre en sus ojos, cuando paseábamos abrazados, como
novios eternos. Esa sensación me sigue excitando hoy día.

Tras unos cuantos brindis de más con todo el equipo, volví a llamarla,
pero no hubo suerte. Nunca tenía el móvil a mano. Pero me daba lo
mismo, embriagado de éxito y burbujas, pensé en coger el coche, llegar lo
antes posible a mi hogar y por supuesto, seguir celebrándolo por todo lo
alto.

En el trayecto a casa, me pasaron cientos de cosas por la cabeza, como
pequeños fotogramas de mi vida, que a modo de estrellas fugaces,
recorrían mi mente y me iluminaban por dentro. Pensé que eso sería lo
que sentían los grandes deportistas en lo alto de un podium, al oír el
himno en su gran día. De pronto, sentí lágrimas surcando el desfiladero
de mis mejillas. Probablemente fue el momento más feliz de mi vida.

Bajé del coche, todavía emocionado, caminé lentamente hasta el porche
de la entrada y cuando abrí la puerta, me encontré con la casa desierta.
No quedaba prácticamente nada. Tan sólo una nota escueta de
despedida, unos pantalones vaqueros de hombre que no recordaba y un
móvil con poca cobertura. Y dos llamadas perdidas.



jueves, 1 de julio de 2010

ASIMETRÍAS DE LA GLOBALIZACIÓN, HUELGAS A LA CARTA Y REVOLUCIONES CON PAÑUELOS DE LOEWE.





Tienes mala cara, Carlos. Me decían esta mañana en el trabajo. Y claro, no me quedaba otra que contar una patraña, pero en realidad es que he tenido una pesadilla; me he despertado horrorizado y ya no he podido dormir, como siempre me pasa… (“Jota” dixit).
Soñé que los mismos que nos habían llevado a la ruina; banqueros, constructores y abogados, tras una serie de plagas y desgracias a la egipcia, daban la vuelta a la tortilla mundial y nos la daban a la griega. Si, vamos, que nos daban por culo a base de bien.
Soñé que un señor calvo con gafas y mejor alimentado que un obispo, dirigía dicho clan en España, dictando moral y doctrina allende del país, a la par que declaraba en quiebra sus propias empresas y dejaba en la calle a miles de trabajadores. Estos, “mileuristas” de vocación, para su gran jefe, se veían sin trabajo y sin cobrar los últimos tres meses de empleo, pero respiraban aliviados al ver que el calvo con gafas no perdía ni un solo kilo de su orondo cuerpo, y por supuesto ni una sola de sus posesiones y cuentas millonarias en Suiza.
Soñé que los presidentes de los Estados Nacionales, acogotados por aquellos, acarreaban las culpas y los castigos a los más desgraciados, siguiendo directrices a la antigüa usanza. La ley del látigo y del que “a quien dios se la dé, que San Pedro se la bendiga”.
Soñé entonces, que los vilipendiados se reunieron, y a través de sus organizaciones sociales y sindicales convocaron diferentes huelgas. Sin embargo, al que le daba por hacerla de verdad, le sometían a escarnio público, tanto la clase política como los medios-masa, e incluso el mismísimo Rouco Varela. Se les escarmentaba pues, y al día siguiente debían rectificar como los niños malos, malísimos. La huelga a la carta estaba servida: Que a nadie le falte de nada, y niño, ponme otra de gambas rojas (recochineo encima), se oía de fondo al calvo con gafas, cada día más gordo aún. Y si no, coño, que hagan huelgas a la japonesa; comentaba en su editorial un afamado director de periódico (al que curiosamente también le encantaba el color rojo en la intimidad).
El sueño se tornó a pesadilla y el infierno onírico se convirtió en tortura, cuando varias señoras recién salidas de la peluquería, con tintes inmaculados, mechas de manual y pañuelos de Loewe, se concentraban en céntricas calles de capitales españolas, a la voz de “A las mariscadas…” (o así lo entendía yo en el sueño, pero no me hagáis caso, a esas alturas del cuento sudaba mucho y casi estaba alucinando). Todas con caras marcadas de odio, y maquillaje del caro, se erigían como las sucesoras postmodernas del Ché y cambiaban el “Manifiesto Comunista” por el nuevo número del “Cosmopolitan”.
Joder como ha cambiado el cuento… pensé, mientras despertaba definitivamente.
Y así me encuentro. En el trabajo, con ojeras, muy mala leche, y sobre todo, sin gana alguna de abrir el periódico. Por si acaso.
Ya podía soñar yo con Sara Carbonero y Pilar Rubio, como dios manda.

Pd: Cualquier parecido del sueño con la realidad es pura coincidencia. Como que el personal elegido a dedo del ayuntamiento sea familiar del concejal, que el AVE tenga una parada inesperada en uno terrenos de Guadalajara propiedad de la familia del marido de Esperanza Aguirre, que toda la familia de Manolo Chaves tenga su culo caliente en una silla de la Junta, que el Vaticano sea máximo accionista de una marca de preservativos o que la CIA hiciese pruebas con aviones comerciales teledirigidos cerca de Oceanía dos años antes del 11-s.

viernes, 25 de junio de 2010

(de "La idea de partir")



Antes de irme de viaje, quiero dedicar estos versos a maribel:


La media luna se recuesta
en su parte del universo
y me guía por la carretera
de noche a Granada.
La media luna me dirige
a tu recuerdo
apoyando la cabeza en mi hombro,
mientras el camino
serpenteante, me llena de tí.
En la inmensa madrugada.

miércoles, 23 de junio de 2010

Ripios para la posteridad III (de cine)

Lo prometido es deuda. Ahí va, una de cine... Espero que os animéis. Se admiten propuestas.



"el padrino II".
"Si hay algo seguro en esta vida, si la historia nos ha enseñado algo, es que se puede matar a cualquiera".


"Kill Bill" Volumen 1
"Cuando la fortuna te sonríe al llevar a cabo a algo tan violento y feo como la venganza, es una prueba irrefutable no sólo de que Dios existe, sino de que estás cumpliendo su voluntad."

"Casablanca":
"los alemanes iban de gris, tú de azul"
"Louis, creo que este es el principio de una gran amistad"
"Si ella puede soportarla, yo también puedo!"

"Johnny Guitar":
“Miénteme. Dime que me has esperado estos cinco años. Dímelo. [...) Y que te habrías muerto si no hubiese venido. […] Y que todavía me quieres como yo te quiero a ti".



“Annie Hall":
"Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén"


"Amélie":
"Hasta las alcachofas tienen corazón"

"Apocalipse now":
"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir"

"Lo que el viento se llevó":
"Francamente, querida, me importa un bledo"


Una de Mae West:
"¿Traes pistola o es que te alegras de verme?"

Groucho en una de los Hermanos Marx:
"Como me abrace usted más fuerte, vamos a terminar dándonos la espalda".

" South park":
“Hijo... Tengo malas noticias, accidentalmente reemplazamos tu corazón por una patata... tienes tres segundos de vida..."

Cine de verdad




"Que no haya mas despedidas,
que no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine,
ni yo soy tan idiota, no te dejaría ir con él.
El próximo avión que tomes
conmigo lo tendrás que hacer,
y el camino de regreso yo te lo recordaré".
(Ismael Serrano)

Anoche pude deleitarme por enésima vez con Casablanca; la daban en Canal sur 2, y por una noche, la caja tonta le hizo un flaco favor a la lectura, al menos en mi caso. Me consta que hay críticos que la consideran una película sobrevalorada, pero yo como aficionado sin más, simplemente la adoro. La profundidad de las caracterizaciones o la química tan especial entre el gran Bogart y la bella y enigmática Bergman, me producen sensaciones sólo comparables con un delicioso poema o una increíble pintura.
A raíz de la eclosión de esas sensaciones y excelencias que me dejó la película, y las frases míticas de Rick Blaine, se me ocurrió antes de dormir, dejar un post en el apartado de ripios con algunas de las mejores perlas sacadas del mundo del celuloide. A veces, el cine no es sólo una gran producción, una buena fotografía o una perfecta puesta en escena. Es una suma de todas las partes que pueden hacer un todo grandioso, digno de una obra de arte. Parte del mismo está en el guión, y en la simbiosis casi divina entre la literatura y el actor o actriz, que pueden llegar a dejar en el camino frases, diálogos o monólogos que dejen marcada la historia, no sólo del cine, sino de nuestras propias vidas.
Casablanca, es un ejemplo de lo que digo. La habré visto más de una docena de veces. Pero siempre me he ido a la cama un poco más feliz, soñando (que no es poco) que soy ese héroe perdedor que tanto necesitan el mundo del cine y el otro mundo. El de todos los días.

lunes, 21 de junio de 2010

Tributo al Maestro





Gracias a Jose Ignacio Garcia LAPIDO empecé a tener inquietudes en torno a la música y la literatura. Todavía no me habían salido los primeros granos y ya oía de fondo "Al borde del abismo", al tiempo que intentaba coger un rebote ofensivo en una pachanga de los Salesianos. El Maestro, y otros como él, han hecho mas que cualquier política educativa, en gente de mi generación (ya hablaremos otro día de este tema).
Mi humilde tributo, pues, al "poeta eléctrico"; va por usted Maestro:

(De "Momentos")
I


Oír
a los "Cero",
fumar
un pitillo a medias
- quien sabe
si haciendo espirales -.
Seguir esperando
no sé bien a quien
o a que cosa,
mientras el cigarro
compartido, se consume
al son de su música,
de mi nostalgia.
De nuestras soledades.



II


"Empieza el llanto
de la guitarra..." (FG Lorca).


El llanto de esa guitarra
amiga
rompe en la madrugada sin abrigo
sin luz
sin amantes ni cobijo.

Por ahora
se acabaron las bulerías postreras
en la última cueva
del Sacro monte.

Mejor será
beber del mismo trago
solos
en la penumbra
Sin acordarnos de nuestros nombres.

viernes, 11 de junio de 2010

Esperando a Martinez Caler



Cuando finalizaba noviembre del año pasado, la prensa recogía la información de que Francisco Fernández, conocido en el mundillo atlético como “Paquillo”, estaba siendo investigado por la Guardia Civil, en el seno de la denominada por la benemérita, “Operación Grial”, por supuesta relación con una trama de dopaje. Sólo eran rumores, pero estos se extendían más rápido que un cotilleo en la puerta de Tele 5. Las informaciones en la “prensa seria” eran cada vez más detalladas y fidedignas. Contra las cuerdas, el atleta, aconsejado por sus abogados (avezados en lides similares con diferentes ciclistas) decidió montar un circo mediático para declarar su error, y clamar su “sincerísimo” arrepentimiento. Contó, apenado, una monserga diseñada por sus defensores profesionales, apoyándose en la manida historia de los “juguetes rotos” que crea la sociedad, y blablablá, blabablá, blablablá.…
Total, que tenía sustancias ilícitas en casa; si. Que el diablillo que tenemos todos en la cabeza le tentó; vale. Pero, que haciendo de tripas corazón, almacenara toda la droga incautada por si acaso, al diablillo le daba por ser convincente… Coño, Paco, ¡eso ya no se lo cree ni un niño viendo a Bob Esponja!
Puerilidades a parte, a nadie con dos dedos de frente se le escapa, que la jugada estaba perfectamente planificada por expertos juristas, que movieron los hilos precisos para que su cliente saliera lo mejor parado posible, una vez pillado con el “carrito de los helados”. Todo legal, por supuesto. Legítimo no tanto. Lo primero era salvar el pellejo económico (la pela es la pela, ya se sabe), y después si se podía, dar el perfil del niño que no ha matado ni una mosca. Pero eso hoy en día ya no cuela. La Administración, en materia de Sanidad y Deporte, escarmentada por el bofetón que el COI le dio a la candidatura olímpica de Madrid, por sus “descuidos” en la lucha contra el doping, ya no está para mirar hacia otro lado. Necesita ofrecer al exterior pruebas de que aquí se persigue a los tramposos como en Francia, Italia o Alemania, por mucha figura que pudiera caer en el intento. Y así con todo, Paquillo cumple con los requisitos. Campeón de casi todo, en el ocaso de su carrera (llevaba dos años sin éxitos internacionales) y con mucho tirón mediático. Me temo que esto no hubiera ocurrido hace cinco o seis años. Estoy convencido.
Sancionado ya de facto y habiéndose descubierto las vergüenzas de la operación poco a poco (todavía puede quedar alguna sorpresa mas), sigo esperando a que el Ilustrísimo Presidente de la Diputación de Granada se presente en rueda de prensa, y se retracte del sainete perpetrado el pasado día 12 de febrero, en una sede OFICIAL y PÚBLICA (es decir, en la propia Diputación). Que Paquillo quiera protagonizar una película de ciencia ficción de forma privada, pase; pero que la realice, produzca y ejecute en un espacio público, con el beneplácito y el arropo de un alto cargo de la Administración y por ende, del dinero de los ciudadanos, no tiene por donde sostenerse. El logotipo de la Excelentísima Diputación está manchado de restos de eritropoyetina. Sólo podría limpiarlo el Sr Martínez Caler, haciendo uso de su propia palabra (si la tiene), al prometer que se sentaría en esa misma silla, si se demostrara la culpabilidad de su defendido, y se desdeciría de lo allí orquestado aquel día.
Ya han pasado más de cuatro meses. Y todavía seguimos esperando. No habrá que desesperar, ya que un oportunista al uso como éste puede aparecer en cualquier momento. El Granada c de f, por ejemplo, después de llamar un año entero a su puerta y no obtener respuesta alguna de este señor, curiosamente se lo encontró de bruces, bufanda rojiblanca al cuello, cuando el ascenso ya estaba cantado.
De paso, si se digna el Sr Presidente, podría explicar de paso, porqué ese empecinamiento en mantener el sueldo de 30.000 euros anuales al atleta sancionado (vía dinero público, claro) por “dirigir” (esto daría para otro articulo muy largo) el Centro de Alto rendimiento de Marcha en Guadix. Menos mal que vino “mamá” Junta de Andalucía y les quitó el caramelo a estos niños traviesos…