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jueves, 29 de julio de 2010



Estaré ausente unos días, ya que, aunque me cueste un poco, tengo que irme de vacaciones. Me he prometido no utilizar el ordenador en un tiempo, pero cuando vuelva colgaré un montón de cosas pendientes. Prometido.
Un abrazo para todos/as. Intentad ser felices. Yo lo haré.

miércoles, 28 de julio de 2010

sin título



El viaje más largo jamás imaginado
lo haría yo contigo
a cualquier rincón del mundo,
más allá de las estrellas
al otro lado del horizonte oscuro.


Volaríamos a un lugar de la galaxia
sin hora de partida
ni maletas,
sin las malditas prisas
ni billetes de vuelta.

Camino a otro universo
nos perderíamos en el infinito,
bailaríamos como locos,
beberíamos licores desconocidos
hasta no poder más
y no encontraríamos
ni
un
solo
momento
razones para regresar.

jueves, 22 de julio de 2010

Haikus (del joven que leía a Machado)



I
No lo olvidéis,
no existe luz alguna
que no cree sombras.

II
Entre los chopos
y los surcos del aire,
siento a Machado.

III
Si continuamos
adelante sin dudar,
habrá camino.

IV
Sólo la miré
una vez, y el deseo
escribió el resto.

V
Salgo en tu busca
y nunca te encuentro…
Me desvanezco

lunes, 19 de julio de 2010

EL HOMBRE QUE LE ARRANCABA LA PIEL A LAS PALABRAS



Sentía desde hace tiempo que le debía algo al gran José Saramago. Sentía una necesidad imperiosa de homenajearlo, recomendarlo, recetarlo, valorarlo. Sentía que había sido alguien muy grande; tanto como pródigo en valores literarios y humanos. Una persona por encima del personaje, un sabio humilde, un viejo rebosante de juventud, un valiente feliz, un escéptico reflexivo, un solitario taciturno que escribía para que le quisieran, para no morirse, para comprender. Un hombre que quiso ser por encima de todo un “hombre bueno”. Un hombre que llegó al cielo de la literatura. Al universo de nuestros corazones.
Una entrevista a Pilar Del Río, mujer de José, en CNN; preciosa, entrañable y muy emocionante, llevada cabo con gran magisterio por Iñaki Gabilondo, me dio la clave de mi necesidad.
Esa mujer, grande en humanidad y conocimientos, como su marido, describió con emoción contenida sus últimas charlas con José, sus últimos días, sin dramatismo ni tristeza, pero llena de integridad, bondad y un brillo espectacular en sus ojos, reflejo sin duda de lo que es su alma. Un alma tan ligada a la de su marido, que sería imposible separarlas al termino del gran baile de las ánimas, el día del juicio final.
Nos recordó que no llora nunca porque lo pudo conocer, que el que no lo conoció, es quien realmente debería llorar. Que su despedida fue a la par que su vida, llena de alegría… pero también de rabia, mucha rabia. Rabia con la que escribió, con la que pensó, con la que convivió. Rabia por no entender, por la ceguera humana (esa luz blanquecina que escribió en un impresionante ensayo relatado), por la progresiva deshumanización. Rabia por el “tendido 7” de la cristiandad, como explicaba Pilar, aludiendo a los prebostes del vaticano. Porque para cristiano de base, Saramago, decía su mujer, aunque le duela a sus detractores vestidos en oro, púrpura y escarlata.
Nos alumbró con anécdotas de un ser tan sensible como ocurrente. Todos los relojes de la casa que compartían en Lanzarote, Saramago los había parado a las cuatro en punto, hora en que se conocieron Pilar y él, un 14 de junio de 1986. Y un estremecedor dato. José, que nunca olvidó una fecha, equivocó en su última entrevista ese día cumbre en su vida. Contestó al periodista, “el 18 de junio”. Curiosa y desgraciadamente, el 18 de junio fue el día que falleció el genio portugués. Era como si el subconsciente de José hubiese adelantado la fatal fecha, como si el desenlace de su última novela hubiera estado escrito de antemano en algún rincón de su cerebro.
Siempre comentaba Saramago que su gran frustración era la de no haber sido maestro, era su verdadera vocación, su gran sueño; de ahí, señalaba, “la tentación de enseñanza en mis novelas”. José fue autodidacta, no fue a la universidad, pese a ser nombrado Doctor Honoris Causa en infinidad de éstas. Nunca se jacto de ello, más bien todo lo contrario, se sentía apenado cuando lo trataba en sus charlas. Nunca me dejará de sorprender tanta humildad en tan excelso personaje. Es hasta cierto punto irónico, que alguien, pudiendo encarnar per se al auténtico y genuino Maestro, echase de menos ese desempeño, y que paralelamente haya tantos y tantos en nuestro sistema educativo, zafio e imperfecto, que manchen dicho nombre. Si no fuera porque es en realidad muy triste, me echaría a reír mientras escribo estas líneas.
Podríamos seguir hablando y escribiendo de quien humanizo al genio, del que puso en aviso a los jóvenes de su deber, la responsabilidad, y por qué no decirlo, de la gloria de llevar al mundo la felicidad. Del que quiso hacer un libro feliz y siempre se percató de que diciendo lo que pensaba, sería feliz. Del que actuó sin temor como látigo contra adoctrinamientos y plutocracias. Del que nos enseñó a los que nos encanta la literatura, una máxima que no te muestran en ninguna escuela, que a las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas.
En definitiva, como dije antes, la interesantísima y estremecedora entrevista a Pilar Del Río, me mostró el camino de lo que sentía desde hace mucho tiempo. Saramago no subirá a las estrellas, porque Saramago pertenecía a la tierra. Al gran José lo encontraremos siempre. Donde el quiso. En la bondad de los hombres.
Lo que yo le debía a Saramago es algo que él mismo nos dio a todos. En un fragmento de “la balsa de piedra” nos decía que con una palabra, a veces, basta. Ahora ya sé lo que me faltaba. Gracias, José. Gracias, Saramago.

sábado, 10 de julio de 2010

Aprendiendo a ganar

Aprendiendo a ganar




Cuando se acercó el Director General a la mesa, le atisbé desde el fondo
del pasillo altivo y elegante, como de costumbre, pero en esta ocasión le
observé una incipiente sonrisa, de las que él no solía hacer gala. No dije
que lo sabía. No quería parecer presuntuoso, pero llevaba esperando
aquel día mucho tiempo, mas del que nadie se podía imaginar.
Probablemente toda la vida.

Estaba deseando llamar a casa y contar la gran noticia a Mara, mi mujer,
mi gran apoyo durante todos estos duros años de tanto trabajo y
sacrificio. Nadie mejor que ella conocía el esfuerzo diario que había
supuesto este empeño. La de noches comiendo la cena fría, la de fines de
semana quedándome en la oscura y solitaria oficina… Todo había
merecido la pena. Lo habíamos conseguido. Los dos.

Cuando el gran jefe me dio el abrazo que tanto deseaba recibir, mi equipo
descorchó champán, ése que ya estaba olvidado de las pasadas
navidades, y en un abrir y cerrar de ojos estaba rodeado de un montón de
gente, que no paraba de darme palmadas en la espalda y algún que otro
beso. Estaba exultante. Era mi momento. Llamé a casa, pero Mara debía
estar comprando, y colgué tras esperar varios tonos.

Desde bien joven fui muy ambicioso. Todo lo que me proponía lo
conseguía. No cejé en el empeño nunca, ni cuando obtuve el premio fin
de carrera, ni el día del Ramón y Cajal, ni tan siquiera cuando logré la
plaza fija o al llamarme, por fin, del ministerio. Cuando hacía deporte me
pasaba lo mismo, estaba bien dotado genéticamente, pero mi
perseverancia era mayor virtud aún. No paré hasta ser campeón de
España, y si no llega a ser porque me llamaba más lo académico, mis
éxitos hubiesen sido internacionales a buen seguro.

Y qué puedo decir del reto de Mara… Fue increíble. Estuve trabajándome
la relación más de ocho meses, y pese a que nadie daba un duro por mí,
al final logré salir con ella. Un año después nos casamos, y la boda, que
fue por todo lo alto, sigue siendo recordada por todo el mundo como la
ceremonia más bonita que jamás hayan presenciado. Nos fuimos de viaje
de boda a Kenia, e hicimos un safari espectacular… Desde el principio
hemos sido la pareja perfecta y podíamos notar la envidia de la gente
reflejada siempre en sus ojos, cuando paseábamos abrazados, como
novios eternos. Esa sensación me sigue excitando hoy día.

Tras unos cuantos brindis de más con todo el equipo, volví a llamarla,
pero no hubo suerte. Nunca tenía el móvil a mano. Pero me daba lo
mismo, embriagado de éxito y burbujas, pensé en coger el coche, llegar lo
antes posible a mi hogar y por supuesto, seguir celebrándolo por todo lo
alto.

En el trayecto a casa, me pasaron cientos de cosas por la cabeza, como
pequeños fotogramas de mi vida, que a modo de estrellas fugaces,
recorrían mi mente y me iluminaban por dentro. Pensé que eso sería lo
que sentían los grandes deportistas en lo alto de un podium, al oír el
himno en su gran día. De pronto, sentí lágrimas surcando el desfiladero
de mis mejillas. Probablemente fue el momento más feliz de mi vida.

Bajé del coche, todavía emocionado, caminé lentamente hasta el porche
de la entrada y cuando abrí la puerta, me encontré con la casa desierta.
No quedaba prácticamente nada. Tan sólo una nota escueta de
despedida, unos pantalones vaqueros de hombre que no recordaba y un
móvil con poca cobertura. Y dos llamadas perdidas.



jueves, 1 de julio de 2010

ASIMETRÍAS DE LA GLOBALIZACIÓN, HUELGAS A LA CARTA Y REVOLUCIONES CON PAÑUELOS DE LOEWE.





Tienes mala cara, Carlos. Me decían esta mañana en el trabajo. Y claro, no me quedaba otra que contar una patraña, pero en realidad es que he tenido una pesadilla; me he despertado horrorizado y ya no he podido dormir, como siempre me pasa… (“Jota” dixit).
Soñé que los mismos que nos habían llevado a la ruina; banqueros, constructores y abogados, tras una serie de plagas y desgracias a la egipcia, daban la vuelta a la tortilla mundial y nos la daban a la griega. Si, vamos, que nos daban por culo a base de bien.
Soñé que un señor calvo con gafas y mejor alimentado que un obispo, dirigía dicho clan en España, dictando moral y doctrina allende del país, a la par que declaraba en quiebra sus propias empresas y dejaba en la calle a miles de trabajadores. Estos, “mileuristas” de vocación, para su gran jefe, se veían sin trabajo y sin cobrar los últimos tres meses de empleo, pero respiraban aliviados al ver que el calvo con gafas no perdía ni un solo kilo de su orondo cuerpo, y por supuesto ni una sola de sus posesiones y cuentas millonarias en Suiza.
Soñé que los presidentes de los Estados Nacionales, acogotados por aquellos, acarreaban las culpas y los castigos a los más desgraciados, siguiendo directrices a la antigüa usanza. La ley del látigo y del que “a quien dios se la dé, que San Pedro se la bendiga”.
Soñé entonces, que los vilipendiados se reunieron, y a través de sus organizaciones sociales y sindicales convocaron diferentes huelgas. Sin embargo, al que le daba por hacerla de verdad, le sometían a escarnio público, tanto la clase política como los medios-masa, e incluso el mismísimo Rouco Varela. Se les escarmentaba pues, y al día siguiente debían rectificar como los niños malos, malísimos. La huelga a la carta estaba servida: Que a nadie le falte de nada, y niño, ponme otra de gambas rojas (recochineo encima), se oía de fondo al calvo con gafas, cada día más gordo aún. Y si no, coño, que hagan huelgas a la japonesa; comentaba en su editorial un afamado director de periódico (al que curiosamente también le encantaba el color rojo en la intimidad).
El sueño se tornó a pesadilla y el infierno onírico se convirtió en tortura, cuando varias señoras recién salidas de la peluquería, con tintes inmaculados, mechas de manual y pañuelos de Loewe, se concentraban en céntricas calles de capitales españolas, a la voz de “A las mariscadas…” (o así lo entendía yo en el sueño, pero no me hagáis caso, a esas alturas del cuento sudaba mucho y casi estaba alucinando). Todas con caras marcadas de odio, y maquillaje del caro, se erigían como las sucesoras postmodernas del Ché y cambiaban el “Manifiesto Comunista” por el nuevo número del “Cosmopolitan”.
Joder como ha cambiado el cuento… pensé, mientras despertaba definitivamente.
Y así me encuentro. En el trabajo, con ojeras, muy mala leche, y sobre todo, sin gana alguna de abrir el periódico. Por si acaso.
Ya podía soñar yo con Sara Carbonero y Pilar Rubio, como dios manda.

Pd: Cualquier parecido del sueño con la realidad es pura coincidencia. Como que el personal elegido a dedo del ayuntamiento sea familiar del concejal, que el AVE tenga una parada inesperada en uno terrenos de Guadalajara propiedad de la familia del marido de Esperanza Aguirre, que toda la familia de Manolo Chaves tenga su culo caliente en una silla de la Junta, que el Vaticano sea máximo accionista de una marca de preservativos o que la CIA hiciese pruebas con aviones comerciales teledirigidos cerca de Oceanía dos años antes del 11-s.

viernes, 25 de junio de 2010

(de "La idea de partir")



Antes de irme de viaje, quiero dedicar estos versos a maribel:


La media luna se recuesta
en su parte del universo
y me guía por la carretera
de noche a Granada.
La media luna me dirige
a tu recuerdo
apoyando la cabeza en mi hombro,
mientras el camino
serpenteante, me llena de tí.
En la inmensa madrugada.

miércoles, 23 de junio de 2010

Ripios para la posteridad III (de cine)

Lo prometido es deuda. Ahí va, una de cine... Espero que os animéis. Se admiten propuestas.



"el padrino II".
"Si hay algo seguro en esta vida, si la historia nos ha enseñado algo, es que se puede matar a cualquiera".


"Kill Bill" Volumen 1
"Cuando la fortuna te sonríe al llevar a cabo a algo tan violento y feo como la venganza, es una prueba irrefutable no sólo de que Dios existe, sino de que estás cumpliendo su voluntad."

"Casablanca":
"los alemanes iban de gris, tú de azul"
"Louis, creo que este es el principio de una gran amistad"
"Si ella puede soportarla, yo también puedo!"

"Johnny Guitar":
“Miénteme. Dime que me has esperado estos cinco años. Dímelo. [...) Y que te habrías muerto si no hubiese venido. […] Y que todavía me quieres como yo te quiero a ti".



“Annie Hall":
"Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén"


"Amélie":
"Hasta las alcachofas tienen corazón"

"Apocalipse now":
"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir"

"Lo que el viento se llevó":
"Francamente, querida, me importa un bledo"


Una de Mae West:
"¿Traes pistola o es que te alegras de verme?"

Groucho en una de los Hermanos Marx:
"Como me abrace usted más fuerte, vamos a terminar dándonos la espalda".

" South park":
“Hijo... Tengo malas noticias, accidentalmente reemplazamos tu corazón por una patata... tienes tres segundos de vida..."

Cine de verdad




"Que no haya mas despedidas,
que no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine,
ni yo soy tan idiota, no te dejaría ir con él.
El próximo avión que tomes
conmigo lo tendrás que hacer,
y el camino de regreso yo te lo recordaré".
(Ismael Serrano)

Anoche pude deleitarme por enésima vez con Casablanca; la daban en Canal sur 2, y por una noche, la caja tonta le hizo un flaco favor a la lectura, al menos en mi caso. Me consta que hay críticos que la consideran una película sobrevalorada, pero yo como aficionado sin más, simplemente la adoro. La profundidad de las caracterizaciones o la química tan especial entre el gran Bogart y la bella y enigmática Bergman, me producen sensaciones sólo comparables con un delicioso poema o una increíble pintura.
A raíz de la eclosión de esas sensaciones y excelencias que me dejó la película, y las frases míticas de Rick Blaine, se me ocurrió antes de dormir, dejar un post en el apartado de ripios con algunas de las mejores perlas sacadas del mundo del celuloide. A veces, el cine no es sólo una gran producción, una buena fotografía o una perfecta puesta en escena. Es una suma de todas las partes que pueden hacer un todo grandioso, digno de una obra de arte. Parte del mismo está en el guión, y en la simbiosis casi divina entre la literatura y el actor o actriz, que pueden llegar a dejar en el camino frases, diálogos o monólogos que dejen marcada la historia, no sólo del cine, sino de nuestras propias vidas.
Casablanca, es un ejemplo de lo que digo. La habré visto más de una docena de veces. Pero siempre me he ido a la cama un poco más feliz, soñando (que no es poco) que soy ese héroe perdedor que tanto necesitan el mundo del cine y el otro mundo. El de todos los días.

lunes, 21 de junio de 2010

Tributo al Maestro





Gracias a Jose Ignacio Garcia LAPIDO empecé a tener inquietudes en torno a la música y la literatura. Todavía no me habían salido los primeros granos y ya oía de fondo "Al borde del abismo", al tiempo que intentaba coger un rebote ofensivo en una pachanga de los Salesianos. El Maestro, y otros como él, han hecho mas que cualquier política educativa, en gente de mi generación (ya hablaremos otro día de este tema).
Mi humilde tributo, pues, al "poeta eléctrico"; va por usted Maestro:

(De "Momentos")
I


Oír
a los "Cero",
fumar
un pitillo a medias
- quien sabe
si haciendo espirales -.
Seguir esperando
no sé bien a quien
o a que cosa,
mientras el cigarro
compartido, se consume
al son de su música,
de mi nostalgia.
De nuestras soledades.



II


"Empieza el llanto
de la guitarra..." (FG Lorca).


El llanto de esa guitarra
amiga
rompe en la madrugada sin abrigo
sin luz
sin amantes ni cobijo.

Por ahora
se acabaron las bulerías postreras
en la última cueva
del Sacro monte.

Mejor será
beber del mismo trago
solos
en la penumbra
Sin acordarnos de nuestros nombres.

viernes, 11 de junio de 2010

Esperando a Martinez Caler



Cuando finalizaba noviembre del año pasado, la prensa recogía la información de que Francisco Fernández, conocido en el mundillo atlético como “Paquillo”, estaba siendo investigado por la Guardia Civil, en el seno de la denominada por la benemérita, “Operación Grial”, por supuesta relación con una trama de dopaje. Sólo eran rumores, pero estos se extendían más rápido que un cotilleo en la puerta de Tele 5. Las informaciones en la “prensa seria” eran cada vez más detalladas y fidedignas. Contra las cuerdas, el atleta, aconsejado por sus abogados (avezados en lides similares con diferentes ciclistas) decidió montar un circo mediático para declarar su error, y clamar su “sincerísimo” arrepentimiento. Contó, apenado, una monserga diseñada por sus defensores profesionales, apoyándose en la manida historia de los “juguetes rotos” que crea la sociedad, y blablablá, blabablá, blablablá.…
Total, que tenía sustancias ilícitas en casa; si. Que el diablillo que tenemos todos en la cabeza le tentó; vale. Pero, que haciendo de tripas corazón, almacenara toda la droga incautada por si acaso, al diablillo le daba por ser convincente… Coño, Paco, ¡eso ya no se lo cree ni un niño viendo a Bob Esponja!
Puerilidades a parte, a nadie con dos dedos de frente se le escapa, que la jugada estaba perfectamente planificada por expertos juristas, que movieron los hilos precisos para que su cliente saliera lo mejor parado posible, una vez pillado con el “carrito de los helados”. Todo legal, por supuesto. Legítimo no tanto. Lo primero era salvar el pellejo económico (la pela es la pela, ya se sabe), y después si se podía, dar el perfil del niño que no ha matado ni una mosca. Pero eso hoy en día ya no cuela. La Administración, en materia de Sanidad y Deporte, escarmentada por el bofetón que el COI le dio a la candidatura olímpica de Madrid, por sus “descuidos” en la lucha contra el doping, ya no está para mirar hacia otro lado. Necesita ofrecer al exterior pruebas de que aquí se persigue a los tramposos como en Francia, Italia o Alemania, por mucha figura que pudiera caer en el intento. Y así con todo, Paquillo cumple con los requisitos. Campeón de casi todo, en el ocaso de su carrera (llevaba dos años sin éxitos internacionales) y con mucho tirón mediático. Me temo que esto no hubiera ocurrido hace cinco o seis años. Estoy convencido.
Sancionado ya de facto y habiéndose descubierto las vergüenzas de la operación poco a poco (todavía puede quedar alguna sorpresa mas), sigo esperando a que el Ilustrísimo Presidente de la Diputación de Granada se presente en rueda de prensa, y se retracte del sainete perpetrado el pasado día 12 de febrero, en una sede OFICIAL y PÚBLICA (es decir, en la propia Diputación). Que Paquillo quiera protagonizar una película de ciencia ficción de forma privada, pase; pero que la realice, produzca y ejecute en un espacio público, con el beneplácito y el arropo de un alto cargo de la Administración y por ende, del dinero de los ciudadanos, no tiene por donde sostenerse. El logotipo de la Excelentísima Diputación está manchado de restos de eritropoyetina. Sólo podría limpiarlo el Sr Martínez Caler, haciendo uso de su propia palabra (si la tiene), al prometer que se sentaría en esa misma silla, si se demostrara la culpabilidad de su defendido, y se desdeciría de lo allí orquestado aquel día.
Ya han pasado más de cuatro meses. Y todavía seguimos esperando. No habrá que desesperar, ya que un oportunista al uso como éste puede aparecer en cualquier momento. El Granada c de f, por ejemplo, después de llamar un año entero a su puerta y no obtener respuesta alguna de este señor, curiosamente se lo encontró de bruces, bufanda rojiblanca al cuello, cuando el ascenso ya estaba cantado.
De paso, si se digna el Sr Presidente, podría explicar de paso, porqué ese empecinamiento en mantener el sueldo de 30.000 euros anuales al atleta sancionado (vía dinero público, claro) por “dirigir” (esto daría para otro articulo muy largo) el Centro de Alto rendimiento de Marcha en Guadix. Menos mal que vino “mamá” Junta de Andalucía y les quitó el caramelo a estos niños traviesos…

miércoles, 2 de junio de 2010

Ripios para la posteridad II



"La principal causa del divorcio es el matrimonio".



"Nunca olvido una cara, pero contigo haré una excepción".



(Al camarero de un restaurante) "Hoy no tengo tiempo para almorzar. Traiga la cuenta".



"No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted es puramente sexual".



"Yo encuentro la tele muy instructiva. Cada vez que alguien la enciende, voy a la biblioteca y leo un buen libro".

Groucho Marx

martes, 1 de junio de 2010

Animales peligrosos en Alhaurín El Grande

El pasado domingo no podía dar crédito a lo que veía en un telediario; y ahora, pasadas cuarenta y ocho horas, sigo dándole vueltas a la cabeza y no logro comprender nada de nada. Voy alejándome de ese estado de perplejidad para dar paso a uno de indignación, cada segundo que pasa, más inaguantable.
Escribo, por si alguien no se ha enterado todavía, de la barbarie perpetrada por decenas de cafres, anormales e indeseables cavernícolas, que arropados por la impunidad que da en esta mala, malísima sociedad, la mezcla de gentío, alcohol, ausencia de inteligencia y por supuesto, de un mínimo de sensibilidad, machacaron a golpes y patadas a una pobre vaquilla de medio pelo, puesta al servicio público (al parecer) para que una panda de hijos de puta pudiesen descargar su deleznable violencia, con el beneplácito del “respetable y la presidencia”.
No se si me da más asco la cuadrilla de vándalos o el silencio del resto, incluida la autoridad municipal. No se que me repele más, si el hooliganismo de los mozos (si, porque mozas en el altercado no las había) o los que les ríen la pérfida gracia. No se en quien vomitaría mis vergüenzas y denuncias, si en los que delinquen o en los que aluden al manido e ignominioso discurso del “son cosas de chavales…”. Cómo no lo se con seguridad, me cago en la asquerosa calavera de todos juntos. Y, no, no; no me termino de quedar a gusto.

Me quedaré un poco más tranquilo, si se denuncia a cada uno de estos criminales (hay imágenes suficientes para ello) y si los ediles del pueblo realizan una declaración pública, deplorando hechos como los acontecidos en las fiestas patronales. Me quedaré un poco más aliviado si se señala a los culpables del citado maltrato y “animalicidio”, y éstos pagan por su vileza. Si se les escarmienta por su fechoría. ¿Porque alguien duda de lo que haría un animal de esta cruel manada, si borracho y enfervorecido por la muchedumbre, se encontrara con una chica mona en mitad de la noche? ¿O con su propia novia o mujer? ¿O con el tonto del pueblo? ¿O con el listo? ¿o con el negro?....

Defender o silenciar cabestradas como la de dejar una pobre vaca inerte en el albero (alguno todavía la pateaba y salía corriendo mientras la escuálida becerra yacía moribunda) , a base de puñetazos, patadas y cabezazos, puede ser el principio del fin. Y no me llaméis tremendista. Primero observad las imágenes.

Como decía Brecht, cuando vengan por ti, a lo mejor ya no quedará nadie para defenderte. Y menos para contarlo.

viernes, 28 de mayo de 2010

Nuevos tiempos para los Lori


Viernes 21 de mayo, La Copera. Tras hacer una cola interminable, pese a tener las entradas pagadas y reservadas, los/as allí presentes nos llevamos la sorpresa de que los que no tenían ticket de antemano, pagaban dos euros menos y “disfrutaban” del mismo tiempo de espera. Cosas de organización que sólo se ven en esta ciudad… ¿Será por lo de la “malafollá granaína”?
En fin, vamos a lo que nos interesa; la presentación en casa del cuarto “largo” de Lori Meyers , “Cuando el destino nos alcance”. Un disco con sabor a nuevos tiempos. Once canciones distintas a las que acostumbrábamos de los lojeños, un soplo de aire fresco, envolvente y sobre todo bailable. Noni, Alejandro y compañía ya habían alcanzado la primera división del pop Indie nacional, pero en mi opinión, con este disco y su aplicación sorprendente al directo, se han ganado ya un hueco en la “Champion league” sin lugar a dudas.
El sexteto (siguen con el formato de las dos baterías y Antonio Lomas, ocupaciones extras a parte, se mantiene como titular en el escenario), hizo gala del mejor directo que se le recuerda y un set list indiscutiblemente redondo, merecedor de una faena de dos orejas y petición de rabo (alguno de los presentes en la zona noble de la sala, no estaría de más que tomara ejemplo).
Comienzo revelador de lo que contamos con “Nuevos tiempos”, y partir de ahí, una sucesión de temas conocidos con nuevas piezas, ya coreadas no obstante por la mayoría del respetable, que por cierto, abarrotaba la sala.
El momento cumbre, tras una hora de concierto, llegó al hilar tres temas que hicieron vibrar más si cabe al entregado público; “Dilema”, siempre efectiva entre los Loriadictos, el nuevo single “Mi realidad”, inundando la pista de baile, y sobre todo, “Luces de Neón”, tras la cual los gemelos se encontraban al límite. Estiramiento urgente e hidratación mediante, pudimos recuperarnos para el primer bis, al que acudió el grupo con la elástica rojiblanca, haciendo gala de granadinismo militante (y no oportunista, pese al ascenso; ya que desde su primer Contempopránea, hace cinco años, lo han repetido en diferentes ocasiones).
Hubo tiempo para una tercera entrega, tras la insistencia del personal. El fin de fiesta, con el grupo al unísono en coro, se hizo con “Enhorabuena, eres el que tienes más”. Una canción sarcástica, como dijo Alejandro en su presentación, que fue interpretada en clave de compadreo fiestero, acompañada y muy celebrada por el público, a esa hora entregado ya definitivamente.
Como colofón “Viaje de estudios”. Qué más puedo decir. Más de hora y media de disfrute, jornada redonda y concierto de los que dejan huella. Orgulloso de militancia “granaína”, malafollá incluida

Ventidós años después.



Me alegro sinceramente por el ascenso del Granada c de f, y lo hago sobre todo por la savia que emana de los/as aficionados/as y socios/as de nueva cuña. Por los de rancio abolengo también, pero no tanto. Me explico. Si ves fotos de los últimos ascensos del Granada a la división de plata, en Algeciras (82/83) o en Zaragoza (85/86), se puede observar una media de edad entre los seguidores de unos 40 o 50 años, y apenas mujeres entre ellos; mientras que ahora, el 80% no llega a los 25 y casi están a la par ellas. Como envidio ese dato… Sin duda, han sido los que han puesto el color, la pasión y la juventud necesaria para empujar y animar, un grano de arena fundamental para este cambio definitivo.
En mi experiencia como socio y seguidor a ultranza de los rojiblancos (1980-2001) siempre me vi rodeado de pensionistas varones (con todos mis respetos para los mismos) en mi plaza 140 de la fila 16 en la preferencia del marcador. Cuando hablaba en el instituto de crear un grupo de seguidores para ir al viejo Los Cármenes, el personal me miraba como a un bicho raro y la mofa general no se hacía esperar.
Me alegro sinceramente por esos chavales y parejas jóvenes con vástago incluido, embutidos en las camisolas de su club, pese a caer a la humillante 3ª división por impago, vagar por la misma cuatro largos años, y por fin, volver al mismo agujero en el que nos habíamos sumido casi durante dos décadas.
Me alegro sinceramente por las celebraciones autóctonas (ya era hora de celebrar algo que no fuera del Madrid o del Barcelona), y sobre todo, por el civismo y la ausencia de barbarie típica en estos fastos. Un ejemplo, sin duda, del que puedo jactarme, y bien que lo llevo haciendo varios días.
Sólo espero una cosa. Que los que todos sabemos no vengan ahora a apuntarse al carro de moda, al caballo ganador, y asesinen de cuajo una ilusión que se la han labrado unos pocos a golpe de fe… y de Pina, claro.
Por cierto, el presidente sabía que esto podía ser un negocio. Ahora ya sabe que también es un sentimiento. ¿Podrán respetarlo entre todos?

jueves, 27 de mayo de 2010

Nuevos tiempos

La cena se enfriaba en la mesa. Otra noche más.
El lunes mi jefe nos reunió a última hora, como de costumbre, para diseñar una nueva estrategia comercial. El martes, encuentro de antigüos compañeros de la facultad; todavía me dura la resaca. El miércoles, quedé en el bar de abajo para ver el fútbol, la “Champions” es sagrada y como no tengo “el Plus”… Luego me entretuve tomando unas cervezas. El jueves a decir verdad, no tenía nada que hacer, pero vagué por las calles sin más sentido que ver pasar el tiempo.
Otra noche más la tortilla estaba helada y nosotros seguíamos durmiendo en camas separadas.

jueves, 20 de mayo de 2010

De “Canciones para que duermas (y sueñes conmigo)”

IV)

La noche maga
Lanza un dardo al cielo
E imagino que tu piel
Es una vocal del infinito.
Con ella te recuerdo
Y puede que ahora
Corra sobre el mar
Para abrazarte.

Esta noche maga
Me acuerdo de ti,
De la suave ternura que siento
Cuando te acaricio,
Del sabor de tus labios
Cuando más necesito paladearte.
Me acuerdo de ti porque te necesito
Porque me haces vibrar,
Porque te amo.

Al final de la noche maga
Nos fundimos en un dulce sueño;
Mis manos se pasean
Por nuestros deseos,
Tus pechos alivian mis labios
Y de pronto,
La noche maga
Se hace siempre,
Todavía

De “Canciones para que duermas (y sueñes conmigo)”

III)


Estoy aquí, amor.
Donde siempre quise estar,
Descubriendo el camino
Deslizante de tus caderas
A la luz
Del último cuarto menguante,
En este rincón del mundo
Al que sólo se llega haciendo dedo
En la carretera de los sueños.

Estoy aquí, amor.
Asomado al balcón de tus ojos,
De mi vida pasando en su reflejo;
En tu regazo
Donde me duermo,
En esa nueva maquina
Que atrapa el tiempo de los deseos
Y con esas ganas de estrujarte
Con todas las fuerzas que tengo.

Estoy aquí, amor.
En ti,
Contigo.
En el lugar que siempre te imaginé,
Donde trazo las telarañas
Que sostienen las estrellas,

Donde te he esperado toda mi vida.
En el infinito deseo de amarte.

De “Canciones para que duermas (y sueñes conmigo)”

“Para quien anda a tientas
y no sabe
la noche abierta es un peligro hermoso” (A. González)

“Y vuelo, vuelo
sin un lugar a salvo
sin poder detenerme” (L. García Montero)


II)
Que tus sueños sean tan dulces
Como tu piel
Y que la luna
Brille en ellos tanto como tus ojos.

Que nadie pueda con esta ilusión
Al mirarte,
cuando ya casi duermes
Susurrándote al oído una canción.

Que mientras vueles con Morfeo
Tu ausencia llene mi recuerdo
Y tu aroma
En las sábanas mi aliento.

Que tu eterna sonrisa
Apacigüe por fin
Los desordenes de mi alma,
Y tus caricias postreras
Mis heridas
Y carencias.

Que mis sueños se fundan
Con los tuyos
Que mis alas se desplieguen
Con tus deseos
En algún rincón del camino,
En el infinito del universo.
En algún lugar de la Galaxia….

De la “La idea de partir”:

“Todo el que camina anda…” (A. Machado)

“Hoy sólo sé que existo
y amanece” (J.Egea)


I)
El viajero encuentra
En el trayecto
El sentido de su caminar,
Las huellas que le llevan
Directo, al centro de su corazón.

Habrá que seguir andando
Y que la inclemencia
Meteorológica,
Los continuos vaivenes del camino
Y el cansancio
No nos impidan disfrutar
Del viaje.


II)
El viajero te ama en cada rincón
Del camino, disfruta de sus recovecos
De tu sonrisa.
Disfruta de los deseos.

El viajero te dibuja en el aire
Del trayecto, juguetea con las hojas secas
Del suelo, con tus labios.
Juguetea con los sueños.

El viajero escribe en algún instante
Del periplo, sus huellas en la tierra
“Hoy es siempre todavía” ,
y el tiempo
y la poesía
se diluyen entre sus dedos.

El viajero sonríe
Te mira a los ojos
Y te quiere.
El viajero sabe disfrutar del momento
Contigo.

Sabe de lo importante del camino
Sin ausencia.